Distracción

Distracción: poco fruto

Rafael Pérez

Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres. (Mateo 16:22-23)

Este artículo lo escribí con parte de las notas que produje para el sermón que prediqué el domingo pasado (Fruto para su Gloria) y se quedaron fuera por falta de espacio. Luego compartiré otros materiales sobre el mismo tema.

Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común.

La generalidad de los cristianos busca intencionalmente apartarse del pecado, lo que no es tan común que se busque es apartarse de las distracciones, que son tan dañinas como el pecado mismo y mucho más abundantes, pero pueden pasar desapercibidas o hasta tener la apariencia de piedad. Nuestro gran reto es identificar dónde poner nuestros recursos (tiempo, dinero, talento, relaciones) de forma tal que produzcan el mayor fruto para la gloria del Padre; Satanás propone que los pongamos en otra parte, regularmente para la gloria nuestra y nuestra perdición. Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto. Satanás aviva en nosotros los deseos de la carne, pero también es el engañador y padre de la mentira1; así como constantemente busca postrarnos ante el pecado para ensuciarnos y evitar que llevemos mucho fruto también busca distraernos y logra con ello el mismo propósito.

Un ladrón

La expresión «ten compasión de ti mismo» es una de las ideas más comunes que Satanás pone en nuestra mente para buscar que sigamos nuestra propia agenda y no la de Dios.

Así como el ladrón distrae a su víctima por un lado llenando sus ojos de algo vano o impresionándole con mentiras para robar por el otro lado, lo hace Satanás. Cristo caminaba directamente hacia la cruz, poniendo en ello todos sus recursos para así glorificar al Padre2. En el último momento enfrentó la tentación de buscar su propia gloria haciendo su propia voluntad. Pedro le propuso algo que tenía toda la apariencia de piedad pero evidenció la influencia engañadora de Satanás sobre él en forma de distracción. Paradójicamente, pretendía disuadir al Maestro de ir a la Cruz para salvar su vida de la muerte: ¡Pedro quiso salvar al salvador! Su intención parece ser muy loable pero era totalmente imprudente y contraria al propósito eterno de Dios. La expresión «ten compasión de ti mismo» debe de ser anotada, pues es una de las ideas más comunes que Satanás pone en nuestra mente para buscar que sigamos nuestra propia agenda y no la del Padre. El fin último en la vida de Cristo era la cruz, para la gloria del Padre y el beneficio nuestro, el trabajo de Satanás era disuadirlo, lo hizo tentándolo al comienzo de su ministerio por medio distracciones y lo siguió haciendo hasta el final. La respuesta que recibió de Cristo siempre fue la misma: «apártate de mí Satanás», «escrito está». La nuestra debería ser similar.

  1. Juan 8:44 RVR: «Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira». []
  2. Juan 17:4 RVR: «Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese». []
Abr 19, 2012
Archivado en: Artículos



Lista de correo

Mantente en contacto. Recibe en tu correo los últimos artículos y actualizaciones.


Selecciones

(Audio) La relación pastoral

(Audio) La relación pastoral

Una valiosa relación en la vida de todo creyente es su relación pastoral, relación que debe ser edificada intencionalmente a través del tiempo con el fin de llegar juntos a glorificar al Señor. El pastor ha sido dado por Cristo a su rebaño para dirigirle, cuidarle y alimentarle, con la advertencia solemne de que un día dará cuenta por cada oveja al Señor de los pastores.

Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Es una ironía. Los cristianos somos acusados por los incrédulos de basar nuestra fe en un libro que justifica la esclavitud, pero nuestros acusadores no han considerado que el ideal de libertad que ellos hoy defienden fue el cristianismo que se los enseñó.

¿Qué necesita una persona para ser bautizada?

¿Qué necesita una persona para ser bautizada?

La iglesia local debería evitar que se relajen las ordenanzas del Señor, evitar que, ya sea por negligencia o ignorancia, quienes no han creído sean tenidos como verdaderos creyentes o miembros de una iglesia local.

¿Por dónde comenzar a estudiar la Biblia?

¿Por dónde comenzar a estudiar la Biblia?

En la mayor parte de Latinoamérica la gente ya tiene cierto conocimiento sobre Jesús. Los tres primeros evangelios (Mateo, Marcos y Lucas) son especialmente útiles para conocer su persona, pero el cuarto evangelio (Juan) fue escrito expresamente «para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre».

La prioridad de la oración (Audio)

La prioridad de la oración (Audio)

En medio de los días difíciles que está viviendo nuestra nación, la iglesia cristiana ha sido insistentemente cuestionada por su pasividad en tomar parte. Nuestros conciudadanos, y también nuestros miembros, están a la espera de que las iglesias cristianas se manifesten: que salgan a las calles, que levanten pancartas; nuestro silencio es tenido en el mejor de los casos como indolencia, y en el peor como complicidad.

Tres (3) barreras para involucrar obreros en el ministerio

Tres (3) barreras para involucrar obreros en el ministerio

La iglesia cristiana no es una fundación ni una ONG, la tarea no es solamente práctica, sino principalmente espiritual. Es absolutamente necesario que sea evidente una relación personal creciente con el Señor de la obra antes de ponerle la mano al arado.