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Archivo: Discipulado

Los retos de discipular adultos

Los retos de discipular adultos

Si viniste a Cristo siendo un adulto y estás luchando para hacer en tu vida la voluntad del Señor, espero que en este artículo puedas ver que no estás solo y encontrar aliento. ¡Confía en el poder del Evangelio!

Sé responsable por alguien más

Sé responsable por alguien más

Quien se hace responsable por alguien más tiene más pasión por conocer las Escrituras, pues desea estar listo para responder sus preguntas; tiene más pasión por cuidar su testimonio, pues está siendo visto e imitado; tiene más deseos por congregarse, para ver y llevar a otros; y busca más el rostro del Señor en oración, pues depende de Él para todo lo anterior.

Los retos de la sinceridad

Uno de los valores que promovemos en PezMundial es la sinceridad. Por sinceridad nos referimos a que estamos abiertos a recibir todas las personas sin importar su situación actual y tenemos la paciencia para trabajar con ellas el tiempo que sea necesario hasta que reflejen en sus vidas el carácter de Cristo. No solamente hablamos […]

Cargar la cruz y morir en ella

Estuve enseñando sobre discipulado todos los miércoles de diciembre en la Iglesia Vida Abundante, anteayer concluimos la serie revisando los principios explicados y buscando formas prácticas de aprehenderlos (no sólo de aprenderlos intelectualmente, sino de asirlos, apropiándonos de ellos). Fue un tiempo muy grato, pero al final de la jornada, mientras conducía hasta mi casa, […]

Apalancamiento: conocimiento, experiencia y relaciones

Apalancamiento: conocimiento, experiencia y relaciones

Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.

Hoy por ti, mañana por ellos

La forma en que comienza una relación determina la forma en que se desarrolla. Cristo no invitó a Pedro a seguirle para dar un paseo o recibir un estudio bíblico, sino a seguirle con un propósito claramente definido, que no terminaba en Pedro, sino que lo trascendía, llegando mucho más allá. Le dijo que eventualmente lo convertiría ―por medio de la enseñanza y la práctica― en un pescador de hombres. Quizás la particularidad de su llamado, orientado la acción y no a la reflexión, fue lo que hizo de Pedro un discípulo mucho más proactivo que sus iguales.