Bienvenido

Somos una iglesia cristiana, servimos a Santo Domingo con el evangelio de Jesucristo.

Bienaventurados los pacificadores

En su contexto histórico, lo que Cristo estaba proclamando no era solamente sorprendente, sino hasta ofensivo. Un pacificador no podía ser un buen ciudadano —ni entre los judíos ni entre los romanos—, tal cosa era una inmoralidad. En su tiempo, promover la paz era tan inmoral (por alterar el statu quo) como lo es ahora el militarismo.

Los beneficios de la compañía (Audio)

Para practicar la vida en comunidad, en vez de insistir e insistir en la necesidad de congregarnos, hagamos conciencia de los peligros de la soledad y los múltiples beneficios de la vida en compañía.

La seguridad de nuestra identidad

¿Qué es eso que te define, que te hace único, relevante, importante, eso que si lo perdieras entrarías en crisis, con lo que llamas la atención, eso que constantemente emerge en tus conversaciones y de lo que si tienes oportunidad no dejas de mencionar? ¡Esa es tu identidad!

Bienaventurados
los de limpio corazón

Un hombre no regenerado podría convenientemente apartarse aunque sea temporalmente de pecados particulares al constatar sus destructivas consecuencias, pero solamente aquel en el que habita el Espíritu Santo puede llegar a ver el pecado como Dios lo ve.

Una fe no fingida (Audio)

Veremos que una fe no fingida produce una memorable impresión en nuestras relaciones, que es ella una fuente deseable de gozo para otros creyentes y un legado activo que frecuentemente logra pasar de una generación a otra.

Los retos de discipular adultos

Si viniste a Cristo siendo un adulto y estás luchando para hacer en tu vida la voluntad del Señor, espero que en este artículo puedas ver que no estás solo y encontrar aliento. ¡Confía en el poder del Evangelio!

Cómo encontrar deleite en la voluntad de Dios

Alguien puede decirte lo que Dios espera de ti, pero nadie puede prepararte para que eso haga sentido en tu mente, y aún menos, para que encuentres agradable hacer algo que frecuentemente va en contra de tus intereses materiales o deseos carnales.

Sé responsable por alguien más

Quien se hace responsable por alguien más tiene más pasión por conocer las Escrituras, pues desea estar listo para responder sus preguntas; tiene más pasión por cuidar su testimonio, pues está siendo visto e imitado; tiene más deseos por congregarse, para ver y llevar a otros; y busca más el rostro del Señor en oración, pues depende de Él para todo lo anterior.