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Somos una iglesia cristiana, servimos a Santo Domingo con el evangelio de Jesucristo.

La Biblia, manual del usuario

La mayoría de los nuevos usuarios pretende comenzar por el primer libro (Génesis), pues suponen (con algo de razón) que como todo libro, se necesita comenzar por la primera página e ir leyendo página tras página ordenadamente hasta llegar al final. Recuerda que lo que tienes no es un libro, ¡es una biblioteca de 66!

Un contrasentido: el pueblo de Dios sin la Palabra de Dios

Israel dejó de lado la ley Dios y mantuvo por un tiempo todo su aparato político, religioso y social. Sin embargo, lo único que puede preservar al pueblo de la idolatría es tener Su palabra en el centro. Si la quitamos, no hay fuente de autoridad para sostener las instituciones.

El amor de Dios hacia Caín

La gracia común de Dios se ve en la vida de los cainitas (la reprensión, la edificación de ciudades, el establecimiento de familias, el desarrollo tecnológico y en el florecimiento de las artes), con su expresión más grande en tu paciencia.

Prosperidad sin satisfacción

Dios tiene que estar presente, en el primer lugar de nuestras vidas, pues Él es el dueño de las cosas que administramos y por su voluntad las tenemos, pero también Él creó nuestro corazón, y solamente Él tiene la capacidad para dar verdadera satisfacción a nuestra alma; sin Él, todo es absurdo.

Cinco buenas prácticas para aconsejar

Estas cinco prácticas (mostrar genuino interés, tener la misma fuente de autoridad, buscar oportunidades, depender de Dios y evitar controlar al aconsejado) son un buen punto de partida para comenzar a capacitarnos como consejeros.

[Audio] Misericordia de David hacia MefiBoset

Veremos que la salvación es la iniciativa de Dios, que se ofrece no por obras o méritos sino por pura gracia, que tiene su origen en los méritos de alguien más, que se recibe con profundo agradecimiento y humillación y que seremos capacitados para recibir sus beneficios.

Cómo discutir sobre la preferencia homosexual

No somos nosotros contra ellos, sino, nosotros a favor de ellos y en contra de cualquier conducta y estilos de vida que dañen la imagen de Dios. No se trata de los cristianos contra los homosexuales, sino de pecadores (nosotros) a favor de pecadores (ellos) en un esfuerzo de que prevalezca la gloria de Dios sobre toda su creación, no la opinión de un grupo sobre el otro.