Postmodernismo

Rafael Pérez

Uno de los temas que más me ha interesado en estos días es el postmodernismo y la manera en que expresaremos nuestra fe para alcanzar la generación del cambio. Los cambios a nivel de cosmovisión no son muy frecuentes, dicen que solo han habido tres. Justamente ahora estamos presenciado uno con todas sus implicaciones, estamos pasando de la cosmovisión moderna a la cosmovisión postmoderna.

El cristianismo ha sido exitoso expresándose en diferentes cosmovisiones, ahora estamos aprendiendo a expresarnos en un contexto diferente. Nuestro ejemplo al llevar el evangelio a postmodernos debe ser Pablo cuando dijo que:

Entre los débiles me hice débil, a fin de ganar a los débiles. Me hice todo para todos, a fin de salvar a algunos por todos los medios posibles.

Ganar las nuevas generaciones conlleva sacrificios personales. Si predicamos tener la verdad, esta no puede ser alterada para adaptarnos a gustos generacionales, pero nuestras preferencias personales si tienen que ser revisadas para no ser piedra de tropiezo en la proclamación del evangelio. Los modernistas y posmodernistas son poco compatibles en el terreno de sus ideas, no en vano se dice que la generación post-moderna es la generación del desencanto. Este desencanto es el fruto de promesas modernas incumplidas y un siglo amargo que dejó como legado guerra y desilusión.

El modernismo fracasó en su intento de explicar nuestro mundo utilizando la ciencia como único medio para llegar a la verdad, esto provocó que hoy el mundo este volcado a la espiritualidad y deseoso de encontrar “Verdades locales” funcionales. Creo que estamos en tiempo de transición, no hay un mejor momento que este para acercarse con la verdad del evangelio, única, inalterable y funcional.

Abr 27, 2005
Archivado en: Uncategorized



Lista de correo

Mantente en contacto. Recibe en tu correo los últimos artículos y actualizaciones.


Selecciones

Ana: tres lecciones de gratitud (1/3)

Ana: tres lecciones de gratitud (1/3)

Gratitud es la expresión de aquel que ha recibido algo, y en nuestra relación con Dios debería ser esta una constante. Dada la multitud de los bienes recibidos de Él, nos quedaremos cortos en nuestra expresión de agradecimiento, por eso, todo momento es oportuno para estimular la gratitud, es una de las cosas que nunca sobran, sino que siempre hacen falta.

Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Es una ironía. Los cristianos somos acusados por los incrédulos de basar nuestra fe en un libro que justifica la esclavitud, pero nuestros acusadores no han considerado que el ideal de libertad que ellos hoy defienden fue el cristianismo que se los enseñó.

Tres (3) barreras para involucrar obreros en el ministerio

Tres (3) barreras para involucrar obreros en el ministerio

La iglesia cristiana no es una fundación ni una ONG, la tarea no es solamente práctica, sino principalmente espiritual. Es absolutamente necesario que sea evidente una relación personal creciente con el Señor de la obra antes de ponerle la mano al arado.

Cómo encontrar deleite en la voluntad de Dios

Cómo encontrar deleite en la voluntad de Dios

Alguien puede decirte lo que Dios espera de ti, pero nadie puede prepararte para que eso haga sentido en tu mente, y aún menos, para que encuentres agradable hacer algo que frecuentemente va en contra de tus intereses materiales o deseos carnales.

[Guía] Cómo buscar un versículo en la Biblia

[Guía] Cómo buscar un versículo en la Biblia

Quienes por años hemos estado leyendo la Biblia podemos dar por sentado que todo el que tiene una sabe usarla, y quienes comienzan a leerla piensan que algunos tienen una capacidad especial que les permite llegar instantáneamente a cualquier versículo de la misma, para ellos, es buscar la aguja en un pajar y una labor estresante.

¿Por dónde comenzar a estudiar la Biblia?

¿Por dónde comenzar a estudiar la Biblia?

En la mayor parte de Latinoamérica la gente ya tiene cierto conocimiento sobre Jesús. Los tres primeros evangelios (Mateo, Marcos y Lucas) son especialmente útiles para conocer su persona, pero el cuarto evangelio (Juan) fue escrito expresamente «para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre».