Antes pensaba, ahora pienso

Rafael Pérez

Aunque escribí de esto mismo el mes pasado, permítanme repetir. Mantener abierto este blog es hoy una gran satisfacción para mí, aunque hace cerca de un año, cuando comencé la iglesia, estuve jugando con la posibilidad de cerrarlo o por lo menos convertirlo en un espacio privado. Lo que pensaba en aquel momento era que tener un registro público de mis pensamientos y su evolución podía confundir a mucha gente, pues este es un espacio experimental y aquí no sólo afirmo mis ideas, valores y posiciones, sino que también menciono y referencio cosas que no necesariamente comparto. Y de las cosas que antes afirmaba, al sacarlas al aire compartiéndolas aquí con ustedes, muchas ya no las afirmo. Si alguien quiere conocerme, aquí tiene un libro abierto. Esto produce en mí dos cosas: me mantiene humilde y me obliga a ser sincero.

Fortalezas y debilidades

Una buena práctica en el liderazgo es compartir tanto tus fortalezas como tus debilidades para mantenerte saludable, permitiéndote ser útil (fortalezas) sin envanecerte. Existe mucha literatura sobre la transparencia en cuanto a nuestros errores, nuestras luchas y debilidades, pero he encontrado que la mayor transparencia es la del pensamiento. Este es el espacio más íntimo, el más peligroso, el que guardamos con mayor recelo. Una acción incorrecta cualquiera confiesa sin problemas, pero confesar un cambio, contradicción o incongruencia del pensamiento requiere un esfuerzo de humildad más grande. Es vencernos a nosotros mismos al nivel más profundo.

Mirándome en el espejo

Cuando releo lo que escribía entre el 2003 y el 2008 regularmente me digo a mí mismo «antes pensaba, ahora pienso», ¡y me lleno de felicidad! Salto de alegría al saber que no soy un producto terminado, que el orgullo no me ha convertido en un monumento, que aún sigo cambiando. Después de cinco años de rayar mucho papel sobre el estado de la iglesia y uno intentando poner esas ideas sobre el terreno, me reprendo a mí mismo por haber sido tan orgulloso. Me sentaba con tranquilidad a beber café y soltar tinta sobre los errores de la iglesia contemporánea y a cargar el dado sobre sus obreros sin saber que lo que tenía ante mí no era una visión, sino un espejo. Me estaba reflejando, quizás por eso me molestaba tanto.

Abr 29, 2009
Archivado en: Personales, Reflexiones



Lista de correo

Mantente en contacto. Recibe en tu correo los últimos artículos y actualizaciones.


Selecciones

Cuatro (4) motivaciones para trabajar en equipo

Cuatro (4) motivaciones para trabajar en equipo

Vale la pena trabajar en equipo, y para hacerlo conviene tener presente las motivaciones que nos llevaron a dejar de trabajar solos.

[Guía] Cómo buscar un versículo en la Biblia

[Guía] Cómo buscar un versículo en la Biblia

Quienes por años hemos estado leyendo la Biblia podemos dar por sentado que todo el que tiene una sabe usarla, y quienes comienzan a leerla piensan que algunos tienen una capacidad especial que les permite llegar instantáneamente a cualquier versículo de la misma, para ellos, es buscar la aguja en un pajar y una labor estresante.

Cómo encontrar deleite en la voluntad de Dios

Cómo encontrar deleite en la voluntad de Dios

Alguien puede decirte lo que Dios espera de ti, pero nadie puede prepararte para que eso haga sentido en tu mente, y aún menos, para que encuentres agradable hacer algo que frecuentemente va en contra de tus intereses materiales o deseos carnales.

La prioridad de la oración (Audio)

La prioridad de la oración (Audio)

En medio de los días difíciles que está viviendo nuestra nación, la iglesia cristiana ha sido insistentemente cuestionada por su pasividad en tomar parte. Nuestros conciudadanos, y también nuestros miembros, están a la espera de que las iglesias cristianas se manifesten: que salgan a las calles, que levanten pancartas; nuestro silencio es tenido en el mejor de los casos como indolencia, y en el peor como complicidad.

Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Es una ironía. Los cristianos somos acusados por los incrédulos de basar nuestra fe en un libro que justifica la esclavitud, pero nuestros acusadores no han considerado que el ideal de libertad que ellos hoy defienden fue el cristianismo que se los enseñó.

Una guía, en tres etapas, para el estudio bíblico

Una guía, en tres etapas, para el estudio bíblico

Sin importar los años que tengas estudiando la Biblia siempre volverás a los fundamentos (Cristo y el evangelio), siempre estarás estudiando todas las Escrituras para tener más contexto y resumiendo en forma de doctrina, cada vez con más claridad, las cosas que vas aprendiendo.