De la empresa a la iglesia

Rafael Pérez

El miércoles sostuvimos desde Invermedios —la empresa que estoy desarrollando— una reunión con los responsables de comunicación externa de una telefónica local en la que les propusimos un proyecto sumamente interesante. El mismo incluye desarrollar una estrategia de marketing, una herramienta de TI y gestionar una comunidad para alcanzar un objetivo concreto en determinado mercado. Nuestra principal diferencia competitiva en Invermedios es que nuestra oferta no es sólo tecnología, sino también estrategia y gestión de proyectos: diseño, implementación y mantenimiento.

Al salir de la reunión, mientras conducía hacia otro compromiso, me preguntaba a mí mismo la razón por la cual los tres elementos claves de Invermedios (Gestión de proyectos, Marketing estratégico y Tecnologías de Información) no han estado tan presentes como sería de esperar en PezMundial, la iglesia en la que estoy sirviendo. Y allí mismo acaricié la posibilidad de desarrollar la misma estrategia que les ofrecí a la telefónica durante el 2009 en nuestra comunidad cristiana; pero algo que comenzó en mi estomago y terminó en mi cabeza me hizo abandonar el pensamiento en el mismo momento en que llegó.

Todavía no he encontrado la razón, pero algo muy fuerte me impide. Pensar en contar a mis hermanos y amigos según determinadas variables y proyectar esos números en diferentes trimestres del año como lo haría en una empresa me produce una reacción muy negativa. Ya antes he dicho que la iglesia debe medir sus frutos y optimizar sus recursos, ahora estoy buscando un límite que sea saludable.

Dic 12, 2008



Lista de correo

Mantente en contacto. Recibe en tu correo los últimos artículos y actualizaciones.


Selecciones

¿Por dónde comenzar a estudiar la Biblia?

¿Por dónde comenzar a estudiar la Biblia?

En la mayor parte de Latinoamérica la gente ya tiene cierto conocimiento sobre Jesús. Los tres primeros evangelios (Mateo, Marcos y Lucas) son especialmente útiles para conocer su persona, pero el cuarto evangelio (Juan) fue escrito expresamente «para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre».

Palabras de ánimo para mis hermanos ya ancianos

Palabras de ánimo para mis hermanos ya ancianos

No hace falta estar en la primera juventud, sino estar frescos en la presencia del Señor y prestos para responder cuando se nos requiera.

La mecánica para la edificación de la iglesia

La mecánica para la edificación de la iglesia

Comenzar el trabajo de edificación sin comprender bien el mecanismo solamente conduce a la frustración y a un cansancio sin fruto.

Implicaciones prácticas de la doctrina cristiana (Audio)

Implicaciones prácticas de la doctrina cristiana (Audio)

Si realmente los cristianos tenemos una doctrina superior, debería serlo también nuestra manera de vivir. A diferencia de la filosofía, que encuentra su propósito en el conocimiento por sí mismo, la doctrina cristiana carece de valor cuando solamente se entiende; hasta que no somos llevados a actuar, a decidir, a cambiar de rumbo, ella no ha alcanzado su propósito.

Una guía, en tres etapas, para el estudio bíblico

Una guía, en tres etapas, para el estudio bíblico

Sin importar los años que tengas estudiando la Biblia siempre volverás a los fundamentos (Cristo y el evangelio), siempre estarás estudiando todas las Escrituras para tener más contexto y resumiendo en forma de doctrina, cada vez con más claridad, las cosas que vas aprendiendo.

La realidad del ministerio bivocacional

La realidad del ministerio bivocacional

Se les llama «ministros bivocacionales» a quienes aparte de su trabajo en la iglesia tienen que hacer otros trabajos para buscar su sustento y «ministros a tiempo completo» a quienes pueden dedicar todo su tiempo al trabajo en la iglesia y desde él pueden ser sostenidos.