ACT: Abr 29, 2019

Programa para el Desarrollo del Talento Musical

BORRADOR #2 / EN DESARROLLO

Con el fin de exaltar al Señor, servir a Su pueblo y administrar mejor los dones recibidos, nos disponemos a lanzar este programa para el Desarrollo del Talento Musical de nuestra iglesia, vocal e instrumental.

  • NECESIDAD La vida de la iglesia es acompañada por la música. Nuestra iglesia tiene ahora mismo cuatro actividades regulares a la semana: un culto principal la mañana del domingo, un culto de servidores justo antes del culto principal, un programa de niños y una Escuela Bíblica entre semana. Todas estas actividades necesitan acompañamiento musical y existen muchas otras en las que la música también es necesaria: estudios bíblicos en las casas, bautismos y diferentes reuniones. El ministerio musical, a diferencia de otros ministerios (como la enseñanza) es necesariamente un trabajo de equipo presencial: un grupo de hermanos con diferentes habilidades musicales tienen que coordinarse para trasladarse a un punto e invertir juntos varias horas de ensayo antes de cumplir su ministerio. Esto hace que sea un ministerio muy requirente que ahora mismo es desarrollado por un número relativamente pequeño de hermanos. Siendo así, una oportunidad para el crecimiento de nuestra iglesia es el desarrollo del talento musical.
  • ALCANCE Adquirir el nivel de habilidad suficiente como para integrarse a hacer música junto a otros requiere una inversión de tiempo y esfuerzo relativamente alta. El tiempo que transcurre desde que una persona muestra interés hasta que llega a integrarse podría tardar hasta doce (12) meses. La curva de integración dependerá principalmente de las aptitudes (facilidad) que tenga la persona, la disciplina interna si es un adulto, o externa si fuera un niño —sus padres, tutores o mentores— y la motivación. El número de personas que muestran interés es desproporcionado con relación al número de personas que terminan sirviendo en el ministerio musical. Podría ser una proporción de 5 a 1: por cada cinco hermanos que comienzan un proceso de instrucción posiblemente uno llegará a servir en el ministerio musical. Esto hace que las iniciativas muy pequeñas (entrenar hermanos de uno a uno) terminen siendo poco fructíferas: un músico invierte un tiempo valioso en formar a alguien que frecuentemente termina abandonando el proceso, por lo que cada vez tiene menos motivación para seguir intentando enseñar. Estimamos que si en un período de un año la iglesia se dispusiera a desarrollar tres nuevos músicos tendría que comenzar un proyecto para un mínimo de quince (15) participantes.
  • AUDIENCIA La vocación de este proyecto no es ser una escuela de música (permanente), sino algo mucho más puntual: atender la necesidad de desarrollar músicos para el ministerio de nuestra iglesia local con un proyecto cuyo alcance está limitado a doce meses para quince personas. Esta realidad orientará la audiencia del programa: estará orientado jóvenes (a partir de los once años) y adultos. Sabemos que este no es todo el talento musical de una iglesia, que los más pequeños también necesitan formación musical, pero dado el alcance limitado del proyecto sería más conveniente enviar a los más pequeños a una escuela de música formal que les acompañe durante varios años o esperar que el Señor nos provea los medios para eventualmente desarrollar un esfuerzo más grande y permanente. Casos excepcionales de niños más pequeños podrían ser considerados, pero siempre bajo el mismo principio: es un programa muy puntual, con un alcance limitado y un propósito específico.

Compromiso

El fruto de este programa dependerá en gran medida del compromiso de sus participantes. Será un programa semipresencial: una hora de instrucción junto al maestro y un mínimo de horas de práctica —en sus casas— durante la semana. El programa se dividirá en tres ciclos ininterrumpidos de cuatro meses cada uno. Cada dos meses tendremos una reunión de balance y evaluación. Antes de empezar tenemos que tener los medios para constatar la seriedad del compromiso de los participantes. Lo haremos de dos maneras: concientización y contrapartida.

  1. Concientización. Se trata de un programa a un año en el que los participantes se están comprometiendo a participar sin falta cada semana con la expectativa de que eventualmente se integrarán en el ministerio musical de nuestra iglesia local. El programa no es gratuito, sino un sistema de becas (alguien lo está costeando) de forma tal que cuando un participante se compromete le está quitando la oportunidad a alguien más, y si participa durante un tiempo y no concluye está agotando un recurso costoso que pudo haber sido mejor aprovechado.

    El programa no es gratuito, sino un sistema de becas (alguien lo está costeando) de forma tal que cuando un participante se compromete le está quitando la oportunidad a alguien más.

  2. Contrapartida. Quienes participan en la parte instrumental deberán adquirir su propio instrumento antes de comenzar la clase. Sabemos que esto será una gran limitante para muchos participantes —sobre todo para los jóvenes cuyos padres no son cristianos—, pero quien tiene la diligencia de tocar puertas, pedir ayuda a familiares y relacionados para adquirir su propio instrumento tiene más posibilidades de completar tres cuatrimestres de formación musical. Cada participante debe tener un padre o mentor cristiano que ore por él, le acompañe en el proceso, a quien le rinda cuentas de sus horas de práctica y le acompañe en la reunión bimensual. El padre o mentor se comprometerá ante la iglesia a ayudar al alumno a tener el máximo aprovechamiento del programa.

    Dos elementos de la contrapartida de cada alumno: (1) tener su propio instrumento y (2) tener un padre o mentor tan comprometido como él.

INICIO DEL PROGRAMA El programa comenzará cuando se reúnan las siguientes tres condiciones: 1 quince participantes comprometidos (según la audiencia y el criterio de compromiso establecidos), 2 estructura de maestros con un compromiso mínimo a cuatro meses y 3 fondos disponibles (según un presupuesto) para cuatro meses.

Grupos, Profesores y Participantes
(Los participantes confirmados están resaltados en amarillo.)

Grupo Profesor Participantes (Posibles) / # Confirmados
CANTO Jueves 6-7 PM Laura Caraballo Patricia Guzmán, Kiara Salazar, Laura Suarez, Ledys Rosario, Carolina García, Arelis Molina, Miriam Trinidad, Raúl Fernández (Padre), Leticia Bonilla. 9
PIANO Jueves 3-4 PM Jueves 5-6 PM Edgar Vasquez Jonathan Castillo, Jennifer Gonzáles, Diego Matos. 1
GUITARRA Jueves 6-7 PM Edgar Vásquez Yaqui Trinidad, Jorge Matos, Diego Guzmán, Joan Guzmán, Alexander Trinidad, Raúl Fernández (Padre). 1


Lista de correo

Mantente en contacto. Recibe en tu correo los últimos artículos y actualizaciones.


Selecciones

¿Qué necesita una persona para ser bautizada?

¿Qué necesita una persona para ser bautizada?

La iglesia local debería evitar que se relajen las ordenanzas del Señor, evitar que, ya sea por negligencia o ignorancia, quienes no han creído sean tenidos como verdaderos creyentes o miembros de una iglesia local.

María: cualidades de una madre ejemplar (Audio)

María: cualidades de una madre ejemplar (Audio)

Prediqué este sermón el domingo pasado con motivo del día de las madres, pero como todas las Escrituras, es apropiado para toda la familia.

Un criterio para seleccionar la música que escuchamos

Un criterio para seleccionar la música que escuchamos

Necesitamos un criterio para nuestra aproximación a la música. Aquí encontrarás una serie de consideraciones para que con la ayuda del Señor puedas establecer el tuyo. Sé que para algunos este podría ser un tema ya cerrado, pero creo que valdría la pena volver a pensarlo, para nuestro provecho y el de nuestros hermanos.

La mecánica para la edificación de la iglesia

La mecánica para la edificación de la iglesia

Comenzar el trabajo de edificación sin comprender bien el mecanismo solamente conduce a la frustración y a un cansancio sin fruto.

Una perspectiva cristiana sobre el acondicionamiento físico

Una perspectiva cristiana sobre el acondicionamiento físico

El acondicionamiento físico (fitness) es la religión de nuestro tiempo, algo que consume gran cantidad de la atención mental y domina los temas en las conversaciones de sobremesa, mientras consumimos los últimos bocadillos.

¿Por qué el Señor no salva a mi familiar?

¿Por qué el Señor no salva a mi familiar?

Recientemente en dos ocasiones y decenas de veces en los últimos años he tenido que responder la pregunta. Escribo ahora esto no tanto con la intención de darle respuesta, sino con la intención de dar aliento. Lo que pretendo con este corto artículo es ayudar a mis hermanos a glorificar al Señor en sus relaciones con familiares que aún no han creído.