Ayer domingo estuve enseñando 7 principios prácticos sobre el discipulado en la Iglesia Misión Bíblica. Pasé un buen tiempo investigando (leyendo, meditando, reuniendo ideas) sobre el discipulado y afinando los puntos a compartir, hacía mucho que no disfrutaba tanto mientras me preparaba para predicar. Por esto, al momento de darle forma al esqueleto, tuve que trabajar contra el tiempo. Creo que quedó un poco extenso, pero no quise cortarle nada y así lo presenté.
Descargar la presentación (7 Principios prácticos sobre el discipulado) en formato PDF.
Continuar leyendo →
La semana pasada me enteré de un caso sumamente lamentable pero que me hizo meditar sobre el poder del contexto y en cómo una serie de factores aparentemente aislados y casuales se pueden unir para dar a lugar a situaciones muy lamentables. Durante la pasada Tormenta Noel (uno de los fenómenos naturales que más daño han causado en la República Dominicana en los últimos años), el local de una iglesia que sirve a una de las comunidades más afectadas le cerró la puerta en la cara a los refugiados. (Por lo menos eso se entiende si se conoce el caso sólo de forma superficial o si se escucha un sólo toque de la campana.) Para explicar el hecho desde una perspectiva más completa y sistémica, primero lo narraré desde los ojos de Juan, un vecino de la comunidad, y luego desde la perspectiva de Nicolás, mayordomo de la iglesia y encargado de la llave. Al final compartiré mi opinión tomando en cuenta ambas percepciones del problema, las circunstancias atenuantes y el contexto.
Continuar leyendo →
Desandando en la librería encontré por casualidad un librito del mago Steve Cohen, mejor conocido como El mago de los millonarios. Se titula ¡Convéncelos! Los magos siempre me han llamado la atención, por la siguiente razón: admiro la forma en que logran, por medio de la práctica constante, refinar sus actos hasta llegar a un punto tal de perfección en que nosotros, sus espectadores, suspendemos por un momento la realidad y creemos que fue posible violar las leyes físicas. Quizás solo lo veamos hacer sus trucos por una hora, pero el mago ha trabajado en ellos durante meses para entregarnos esos 60 minutos de expectación. En uno de los capítulos, habla de cómo se prepara para sus actos y logra superar el miedo escénico, algo con lo que luchamos en mayor o menor medida, todos los predicadores.