La iglesia y la audiencia: cada día más lejos
Recuerdo que cuando era niño veía el Club 700 en un televisor RCA a blanco y negro. Lo trasmitían todas las mañanas en uno de los 5 canales que recibíamos en la casa. Era un programa relativamente corto, pero tomando en cuenta la poca programación existente era casi seguro que el televidente lo encontraría mientras cambiaba de canal. (Tampoco teníamos control remoto, para llegar al 13 había que pasar por todos los anteriores.)
Cuando apareció el servicio de cable, estuve frente al televisor toda una semana maravillado ante los canales de televisión en otros idiomas. Fue un gran paso encontrar algunos que transmitían exclusivamente caricaturas o deportes, pues anteriormente esos eran solo segmentos de la programación regular de las 5 estaciones que recibíamos. Tuvimos más variedad y no volví a ver el club 700.
Luego nos encontramos en la necesidad de no solo ocupar espacios cortos en uno de los 120 canales disponibles, pues era imposible que el televidente se topara con nosotros, así que creamos canales cristianos con la intención de llevar la iglesia a la casa. Hoy, la televisión cristiana está en el aire 24 horas al día y los tele-maratones con sus pilas de papeles como centros de mesa son como las piedras del camino con el que el televidente tropieza. Pero también existe el control remoto.
Si nos fue difícil captar la atención de la gente cuando eran solo 5 canales y teníamos solo un programa y luego tuvimos aún más dificultades con programación 24 horas y 120 canales, cuanto más difícil no será ahora en Internet donde competimos con un numero casi infinito de páginas intentando captar la atención de la audiencia. Solo con buscar la letra «a» en Google aparecen más de 10,340,000,000 resultados. Agreguémosle a esto es mucho más fácil pasar 5 minutos tumbados en la cama mirando televisión que leer un artículo o consumir otros contenidos usando el monitor de una computadora.
A diferencia de todos los medios que hemos utilizando antes para compartir el evangelio (el templo, radio y televisión) Internet tiene una gran diferencia: existe infinidad de contenido (programación) en millones de canales (páginas) y todo a un costo ridículamente bajo. Con la televisión y la radio podíamos apostar a ser encontrados por casualidad dentro de un número limitado de alternativas sin tomar en cuenta la calidad del contenido, pero en la red, a menos que el contenido no sea relevante la gente se topará con nosotros.
-
Relacionados:
- EBDV: Tercer día
- [Presentación] Cómo tener un nuevo comienzo y llegar más lejos
- Jesús Sanador, Cuarto día
- Jesús Sanador, Segundo Día
- Jesús Sanador, Quinto Día




Esto refuerza, mi querido amigo, lo que siempre he dicho y algo que estoy escribiendo acerca de los medios cristianos, y lo dices con mucha certeza: estamos lejos de la gente.
Si te fijas, muchos de los sitios “cristianos” tienen una audiencia cautiva hambrienta de escándalos cristianoides, 666, acusaciones y “nuevas revelaciones”. Y así, perdemos toda la demás audiencia.
Excelente tema.
Está muy bien utilizar los medios, pero creo que la forma cómo podremos cambiar al mundo es solo a través del contacto personal. Conozco muchos cristianos muy preocupados por la mejor forma de utilizar los medios, pero que nunca han usado el evangelismo personal.
Esta bien hacer lo uno, sin dejar de hacer lo otro, posemos utilizar los medios, aprovechar todo oportunidad para llegar más lejos, pero nunca pretender sustituir con esto al discipulado y el sano disfrute del contacto personal.
Gracias por compartir estos temas con la sinceridad correcta.
Desde hace mucho tiempo me parece que las programaciones de los canales llamados cristianos son unicamente otro medio para pedir dinero y ofrecer a cambio favores de Dios y creo que al igual que una gran cantidad de Iglesias solo estan logrando mas frustacion y en largo plazo mas incredulidad no en Dios sino en los que predican y viven de lo que hablan.
Así es Carlos (El Samurai). Estamos llegando a los cristianos, pero los no creyentes están cada vez más lejos.
Daniel, tal como dices, el contacto personal es el mejor medio, o por lo menos eso me parece. La última parte de esta serie trata sobre ese punto.
Hey Rafael!
Un poquito atrasado, pero aqui estamos.
Como dices, existe una enorme variedad de contenidos, y por ello es difícil captar “audiencia”, o en nuestro caso de los blogs “lectores”. Sin embargo, llegamos, gracias a Dios. Especialmente a los cristianos, por supuesto; pero también a algunos que de vez en cuando caen allí quizá por simple casualidad.
Entonces no podemos más que estar de acuerdo en la necesidad de que nuestros contenidos, nuestras palabras lleguen de forma diáfana y original a las personas. Yo sigo creyendo en que esta es una buena forma de llegar a algunos, y por supuesto, sin dejar de reconocer que la mejor influencia es la que podemos transmitir directamente, “face to face” con las personas… pero en los casos en que la distancia lo impide… allí entra este excelente recurso que es Internet.
Saludos!
Deja tu comentario!
o a nuestro RSS →
Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
Últimos artículos
la otra en el bolsillo
Populares de Hoy
Categorías
Otros Blogs