Mar Adentro
Estuve viendo Mar Adentro, una excelente película de Alejandro Amenábar. Aborda la historia de Ramón Sampedro, un tetrapléjico que aunque no puede mover su cuerpo para pararse de una cama posee muchas otras habilidades, ausentes en la mayoría de personas “normales”. Ante sus limitaciones elige la eutanasia como su puerta de escape, o de entrada, a la vida.
Después de ver la historia me quedé pensando en el verdadero valor de estar vivo, en las cosas que realmente importan. Asuntos como la autosuficiencia, la independencia o la libertad, muy importantes para la mayoría de nosotros, medidos frente otras cosas menos comunes, como a agregar valor en la vida de los otros. Paradójicamente el protagonista estaba al cuidado total de su familia, pero era desde la cama la cabeza, alma y apoyo de mucha gente, dentro y fuera de su casa.
-
Relacionados:
- Desde adentro
- Navigare necesse est
- Después de tantas canciones
- Libros de Gene Edwards
- 23 años del asesinato de John Lennon




Yo tambien la vi, Lo que me hace cuestionar aun más la circunstancialidad de la vida, un solo error impredecible y tan sencillo cambia por completo tu destino, Dios determina eso? lo permite de alguna forma? o simplemente pasa! y ya!.
Camilo creo que ambas cosas son ciertas: Pasan y Dios las permite. Hay situaciones difíciles de entender o asimilar, como este tetrapléjico postrado en una cama desde su juventud, pero aun en ellas, puedes encontrar la mano de Dios. Quizás logró más desde una cama que lo que hubiera logrado caminando.
Pues a mi me pareció una película aburrida, con un pobre argumento cuyo unico merito es para los enemigos de Dios, y que hacia salir del cine(o de donde la vieran) a los espectadores cuestionando la suerte de la vida y su Dador.
Camilo no es una excepción. Es una prueba de lo que guionista y director intentaron hacer.
Saludos Lenin. A mi me pasó todo lo contrario, a fin de cuentas eso es el arte, interpretaciones. Al ver como el protagonista se convertía en apoyo para mucha gente recordé el verdadero sentido de estar vivo, aumentar valor en la vida de los demás. Para mi fue una película pro-vida, en vez de pro-eutanasia. Creo que al final muy pocas personas aprobaron que Ramón se quitara la vida, que era la opción más egoísta, todos querían que siga viviendo y dando, aunque sea desde la cama.
Para Lenin: ¿qué hay de malo con cuestionar la suerte de la vida y su Dador?
Para Fausto:Cuestionar es poner en duda la vercidad y juicio en el criterio de tomas de decisiones de algo o alguien. Al mismo tiempo es sinonimo de controvertir por largo tiempo con alguien, dudando de la capasidad de esa persona de acertar en una acción o afirmación.(Sin Comentarios)
Para Rafael: Felicidades por tu página, muy buena!
Que Dios te siga bendiciendo.
Aquí los efectos de la pelicula fueron contrarios como antepongo en mi anterior comentario, pero me alegro que haya excepciones, y que sacaras buenas coclusiones contarias al verdadero metamensaje de la pelicula, el cual como dijese Eugen Brysch, gerente de la Deutsche Hospiz Stiftung: “es una propaganda irrealista de la eutanasia” puesto que
“Quienes reciben tan buen cuidado como Ramón, no quieren morir. La eutanasia la piden personas que no reciben ayuda profesional y entera” EB
Creo que los cristianos debemos de aprovechar que otros están dudando y cuestionando para dar respuestas, por eso lo veo bien. Somos medio lentos y esperamos que budistas, maometanos y etc den las respuestas que nosotros tenemos, asi que lo veo bien, que pregunten y que cuestionen, yo oro y me preparo para dar respuestas….
Ojalá encuentren a gente como tu y le pregunten, pero es triste que algunos no llegarán a preguntar sino que lo encontraran como una base para vivir sus vidas sin Dios.
No estoy de acuerdo con la afirmacion de que por el hecho de que somos medicos nos debemos gozar por la proliferacion de enfermedades.
Puedes tener respuestas, pero el otro punto es que no es a ti a quien cuestionan sino a Dios, y no puedo apoyar algo que se haga para sembrar tales tipos de pensamientos(Como es el caso de esta Pelicula).
Job? Habacuc? David?
Deja tu comentario!
o a nuestro RSS →
Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
Últimos artículos
la otra en el bolsillo
Populares de Hoy
Categorías
Otros Blogs