Hoy hace exactamente cuatro años del nacimiento de este blog. (El espacio realmente nació en 1999, como un portal, pero mutó al formato actual en el 2003.) Para entonces todavía el término «blog» requería explicación y su equivalente español, «bitácora», luchaba por sobrevivir. (Al final perdió la batalla.) Hasta donde entiendo no existía aún ningún [...]
No soy dado a reseñar menciones, pero tengo que decir que este blog fue seleccionado como blog de la semana en la comunidad de Blogs Dominicanos, por la siguiente razón. La semana pasada, cuando inicié Duarte101, lo hice precisamente con esa intención: entrar en contacto, conversar con gente de mi país. Que hayan seleccionado este [...]
Hoy lunes, lanzo formalmente Duarte101, un nuevo nuevo metroblog —metro de metrópolis— sobre la República Dominicana en el que he estado trabajando. Este proyecto lo traía en mente desde hace un buen tiempo, pero no me había decidido a emprenderlo, pues aunque tenía bien claro el propósito que persigo con el mismo, no estaba seguro [...]
El mes pasado anuncié que estaría haciendo un experimento con publicidad. Ya he tanteado lo suficiente el asunto como para formarme un criterio objetivo y responder a la pregunta: ¿es posible vivir del lápiz utilizando estos nuevos medios? Primero quiero agradecer a David Figueroa, de Amén-Amén, un viejo amigo que conocí por allá por 1999 [...]
He aquí una razón de peso —literalmente— por lo que es difícil para muchas personas hablar sobre dinero: son esclavas de él. Es totalmente inapropiado, y hasta peligroso, hablar sobre nuestro amo o señor. He leído decenas de libros sobre finanzas personales, negocios e iniciativa emprendedora. A la conclusión que he llegado sobre los principios [...]
Me acaban de informar sobre la reciente invasión de dominicanos racionalistas al planeta de blogs cristianos. Sucedió, coincidencialmente, que entre los cientos de blogs cristianos que existen actualmente, tres de los dominicanos (Fausto, Alex y quien escribe) publicamos, uno detrás del otro y con menos de una hora de diferencia —lo que de por sí [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.