Desde que comencé en a servir en el ministerio de un modo más o menos constante, hay un paradigma que me ha acompañado en cuanto al manejo de los recursos: poseer casi nada, gestionar algunas cosas lo más eficientemente que me sea posible y disponer de muchas otras. A esto me he referido antes en [...]
Aunque escribí de esto mismo el mes pasado, permítanme repetir. Mantener abierto este blog es hoy una gran satisfacción para mí, aunque hace cerca de un año, cuando comencé la iglesia, estuve jugando con la posibilidad de cerrarlo o por lo menos convertirlo en un espacio privado. Lo que pensaba en aquel momento era que [...]
Sospecho a Cristo la navidad ha dejado de gustarle, que si lo pusieran a elegir, se quedaría con la pascua. Es más, pienso que sería más provechoso que en navidad predicáramos sobre su crucifixión (velad y orad para que no entréis en tentación) y en la pascua sobre su nacimiento; que los villancicos no se [...]
Este post lo escribí ayer y por error se quedó en borrador. Está en futuro, pero debe de ser leído en pasado. Luego subo la presentación. Estoy terminando de preparar una enseñanza que compartiré soy sábado en la Iglesia Cristiana de la Comunidad. El tema que me solicitaron compartir fue cómo la tecnología afecta nuestro [...]
El domingo pasado estuve enseñando en PezMundial (Comunidad) sobre la parábola de los talentos (Mateo 25), y sobre ella, dos palabras que deberían llenar de urgencia el corazón de cualquier cristiano sincero: medición y resultados. Sé que ambos son términos malsonantes para los oídos de muchos creyentes, pues lo que tradicionalmente se nos ha enseñando [...]
Hablaba con un amigo sobre las barreras que tienen que ser derribadas para que un grupo de personas pueda llegar a ser una comunidad. Un hecho interesante es que casi todas las iglesias que han sido sembradas en los últimos años, ya sea por estaca o por semilla—PezMundial incluida—, dicen ser comunidades, cosa que responde [...]
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.