En su autobiografía, Billy Graham explica como su amigo personal, el petrolero Sid Richardson, lo persuadió para que animara al general Dwight D. Eisenhower a postularse a la presidencia.
Un buen ejemplo de lo que comentaba ayer sobre los puentes para el evangelio:
A pesar de la confianza que el señor Sid tenía sobre mí, no me hacía ilusiones respecto a poder persuadir a Eisenhower a postularse. Después de todo, les había dicho a ambos partidos durante años que no estaba interesado. ¡Y yo no estaba interesado en dejarme desviar por la política!
Escribí lo mismo en una carta al Señor Sid, la cual envió a Eisenhower en Francia, donde era comandante en el Mando Supremo de las Potencias Aliadas en Europa. En la carta puse énfasis en la necesidad de que un hombre como el general llegara a ser presidente.
Me dijeron que Eisenhower le dijo al señor Sid:
– Esa fue la carta más increíble que jamás recibí. ¿Quién es ese joven?
– Se lo enviaré allá para que lo conozca – replicó el señor Sid.
Mientras tanto, la carta que me envió Eisenhower agudizó mi deseo de que llegara a ser presidente.
Cuatro meses después en Chicago, la Convención Republicana nominó al general Eisenhower con el senador Richard Nixon como su candidato a la vicepresidencia. Para mi sorpresa, vino una llamada de Frank Carlson, un senador de Kansas a quien había conocido durante nuestra campaña en Washington; me dijo que el general Eisenhower quería verme… Al parecer el senador Carlson había convencido a Eisenhower de que yo podría darle tono religioso a algunos de sus discursos de campaña.
En este momento, ya con el puente establecido, procedió a cruzarlo con el general:
Respeté su deseo de inyectar un tono espiritual en su campaña, e inevitablemente llegó el momento en que sentí la confianza para hablar con él de su propia fe.
También sentí la confianza para presentarle el evangelio y para aclarar una vez más el mensaje que había predicado. Me dijo que había acabado desilusionándose con la iglesia cuando era muy joven, ya que algunos predicadores parecieron desviarse de los puntos esenciales espirituales para ocuparse de cuestiones sólo sociales o incluso seculares.
– Francamente – dije –, no creo que el pueblo estadounidense estaría contento con un presidente que no fuera miembro de ninguna iglesia o ni siquiera asistiera a una.
– Tan pronto como termine la elección, me uniré a una iglesia – dijo –. Pero no voy a hacerlo a fin de ser electo. No quiero usar la iglesia de manera política.
Un poco largo el extracto de la autobiografía de Billy Graham, pero creo que tiene los elementos necesarios para servirlos de ejemplo en el proceso de establecer puentes para el evangelio.
En la misma línea del pensamiento postmoderno, leí un artículo titulado Construir puentes para el Evangelio. Expone la necesitad de ministerios transculturales para alcanzar a otros con el plan de salvación dentro de nuestra propia nación. Resumen:
¿Cómo se convierte una persona en un constructor de puentes para Cristo? Si bien necesitamos entender de teología y del mensaje del evangelio, también debemos entender lo que creen los no cristianos, cómo piensan, y cómo han sido afectados por la cultura actual. Y luego, como embajadores de Cristo, nos convertimos en el puente entre la iglesia y el mundo al comunicar el evangelio en el contexto de un esquema mental no cristiano.
Me encantó esta cita cuando explica el problema del aislamiento:
Imagine que recibe una llamada telefónica que le informa que ha sido elegido para ser el embajador de Estados Unidos en China. ¡Para usted es todo un honor! ¿Cómo se prepararía para la tarea? Seguramente necesitará hacer un estudio intensivo de la cultura y las costumbres chinas. Si simplemente dijera: “No hay problema, ¡soy norteamericano!” y pasara por alto este estudio, vería que es muy ineficaz como embajador.
Ahora imagine que Cristo fuera a llamarlo, como norteamericano, para ser su embajador en Estados Unidos. ¿Cómo se prepararía para esto? Bueno, de hecho es a esto que Cristo nos ha llamado (2 Co. 5:20). Pero, ¿qué pasaría si dijéramos “No hay problema, ¡soy un cristiano!” pero no intentáramos entender nuestra propia cultura?
Es sorprendente que esto es lo que muchas personas en la iglesia actual han hecho. Algunos creyentes de han llegado a evitar toda conexión con el mundo. Jan Johnson, en su artículo en Moody Monthly, “Escaping the Christian Ghetto” ha llamado a estas personas “cristianos de madrigueras.” Según Johnson, “A la mañana salen corriendo de sus hogares cristianos seguros, contienen la respiración en el trabajo, corren de vuelta al hogar a sus familias, luego salen para sus estudios bíblicos y finalizan el día orando por los incrédulos que han eludido prolijamente todo el día.”
En contra-mundun hacen un análisis de la película ganadora del oscar Una Mente Brillante. Su argumento es que ninguna película surge del vacío, sino que por medio de historias los escritores reflejan las tendencias culturales de su época, en este caso el postmodernismo. Plantean que:
Una Mente Brillante es un ejemplo poderoso de una película que refleja las tendencias sociales actuales de muchas maneras. Los psiquiatras la han alabado por su acertada representación de la experiencia esquizofrénica. Ellos sienten que esta historia, basada en la vida de Nash, ha ayudado a despertar la conciencia de una “enfermedad mental�? comúnmente mal entendida, la esquizofrenia, una condición particular que de hecho se ha convertido, como lo ha señalado Thomas Szasz, en el símbolo sagrado de la psiquiatría. Pero su relevancia es más profunda que eso. Una Mente Brillante es, en última instancia, una fábula post-moderna acerca de la naturaleza de la realidad y su significado. Y la esquizofrenia en la historia es una metáfora perfecta, un cuadro perfecto, para esta búsqueda metafísica en un mundo donde no podemos estar seguros de qué es real.
El discurso de Nash al momento de recibir el Premio Nóbel, al final de la película, lo dice todo:
Siempre he creído en los números. En las ecuaciones y la lógica que conducen a la razón. Pero, después de toda una vida de tales búsquedas me hago la pregunta, ¿Qué es verdaderamente la lógica? ¿Quién decide la razón? Mi búsqueda me ha llevado a través de las matemáticas, la metafísica, la ilusión y luego de regreso. He hecho el descubrimiento más importante de mi carrera, el descubrimiento más importante de mi vida. Es sólo en la misteriosa ecuación del amor en donde hay razones lógicas que pueden encontrarse. Estoy aquí esta noche sólo debido a ti [su esposa, Alicia]. Tú eres mi razón. Tú eres todas mis razones.
Pueden leer el análisis completo. [PDF]
Ayer comentaba sobre la importancia de aprovechar un cambio de cosmovisión para alcanzar las nuevas generaciones postmodernas. Pienso que uno de los obstáculos más fuertes que nos encontraremos al hacer evangelismo está entre nosotros: La reacción al cambio.
Como estrategia de alcance para acercarnos a los postmodernos surgieron las iglesias sensibles al buscador. Estas son iglesias como Saddleback Church en California, que han orientado sus servicios a los no creyentes, en especial a los posmodernistas. Algunas de sus características son la falta de elementos tradicionales en los lugares de reunión. Sacaron el órgano clásico, las canciones del hinnario y el “lenguaje de iglesia” de sus reuniones, previendo que las nuevas generaciones podrían rechazar estos elementos pero aun así aceptar la verdad del evangelio. Continuar leyendo →
Uno de los temas que más me ha interesado en estos días es el postmodernismo y la manera en que expresaremos nuestra fe para alcanzar la generación del cambio. Los cambios a nivel de cosmovisión no son muy frecuentes, dicen que solo han habido tres. Justamente ahora estamos presenciado uno con todas sus implicaciones, estamos pasando de la cosmovisión moderna a la cosmovisión postmoderna. Continuar leyendo →