Aunque no soy católico ni ecumenista le di un fuerte seguimiento al fallecimiento Juan Pablo II y estoy siguiendo de cerca la recta final del ministerio de Billy Graham. Creo que estos dos líderes religiosos desde diferentes posiciones moldearon la cristiandad del siglo 20 y en este momento estamos en un tiempo de transición. Quiero [...]
En su autobiografía, Billy Graham explica como su amigo personal, el petrolero Sid Richardson, lo persuadió para que animara al general Dwight D. Eisenhower a postularse a la presidencia. Un buen ejemplo de lo que comentaba ayer sobre los puentes para el evangelio: A pesar de la confianza que el señor Sid tenía sobre mí, [...]
En la misma línea del pensamiento postmoderno, leí un artículo titulado Construir puentes para el Evangelio. Expone la necesitad de ministerios transculturales para alcanzar a otros con el plan de salvación dentro de nuestra propia nación. Resumen: ¿Cómo se convierte una persona en un constructor de puentes para Cristo? Si bien necesitamos entender de teología [...]
En contra-mundun hacen un análisis de la película ganadora del oscar Una Mente Brillante. Su argumento es que ninguna película surge del vacío, sino que por medio de historias los escritores reflejan las tendencias culturales de su época, en este caso el postmodernismo. Plantean que: Una Mente Brillante es un ejemplo poderoso de una película [...]
Ayer comentaba sobre la importancia de aprovechar un cambio de cosmovisión para alcanzar las nuevas generaciones postmodernas. Pienso que uno de los obstáculos más fuertes que nos encontraremos al hacer evangelismo está entre nosotros: La reacción al cambio. Como estrategia de alcance para acercarnos a los postmodernos surgieron las iglesias sensibles al buscador. Estas son [...]
Uno de los temas que más me ha interesado en estos días es el postmodernismo y la manera en que expresaremos nuestra fe para alcanzar la generación del cambio. Los cambios a nivel de cosmovisión no son muy frecuentes, dicen que solo han habido tres. Justamente ahora estamos presenciado uno con todas sus implicaciones, estamos [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.