La condición para un milagro es la dificultad, pero la condición para un gran milagro es la imposibilidad. — Angus Buchan, en la película Faith Like Potatoes.
Estoy llegando del cine —tengo uno al lado de mi casa—, de ver WALL-E. Hacía tiempo que no visitaba un cine, pero me animé a ir a ver esta película luego de leer algo que escribió sobre ella mi amigo Alexander Rodríguez. Valió la pena, totalmente. Pixar siempre supera mis expectativas, pero en esta ocasión [...]
Este fin de semana estuve viendo el DVD de la película El Secreto basada en el libro de Rhonda Byrne que trata sobre «la ley de atracción». Una amiga me lo hizo llegar para que le diera mi retroalimentación. Comencé a verlo sin saber de que trataba y sin mucha curiosidad, pero me pareció sumamente [...]
Estuve viendo An Inconvenient Truth el premiado documental del ex vicepresidente de los EE.UU., Al Gore. Quedé muy impresionado, no tanto o no solo por el mensaje mismo que contiene, sino por la forma en que lo transmite. El hilo conductor es una presentación ante un pequeño auditorio y mientras se va desarrollando, salen y [...]
Un consejo corto para quienes aunque desean leer terminan «no» haciéndolo. Echen a la basura, guarden en una caja o regalen todos los libros pendiente que tienen hace meses a la vista acumulando polvo. He notado que es esta una de las razones principales por las que he perdido el ritmo de la lectura: paso [...]
Mientras veía en E! Entertainment la biografía de Ellen DeGeneres, actriz y comediante declaradamente lesbiana, quedé asombrado ante los comentarios de un predicador norteamericano —del cual ya no recuerdo el nombre—. Este le llamó «Ellen la degenerada». Al escucharlo me enojé en gran manera y comencé a reprender mentalmente a este hermano. Le decía (en [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.