De niño tomé clases de música. Recuerdo que llegué a la biblioteca del pueblo, donde ensayaba la banda municipal y enseñaban los mismos músicos. Me recibió el profesor Manuel, quien era amigo de la familia y estaba casado con Carmen, mi primera profesora. Era un señor moreno, de cuerpo grueso, mediana edad y cuello prominente. [...]
La idea para este artículo me llegó por medio de un comentario del lector Pedro en el artículo De la religión al televisor. ¡Gracias por la aportación! Un cliché protestante es que el cristianismo no es una religión, sino, una relación. Como el término ha alcanzado una connotación despectiva, queremos alejarnos de él cuanto sea [...]
Ven este video, es un reportaje sobre un niño dominicano con mucha habilidad para la percusión. Los coritos pentecostales que se escuchan de fondo no tienen desperdicio.
En el artículo del día 5 de Junio Predicar y progresar, ese es el dilema, algunos hermanos externaron su preocupación, ya que algunas disqueras están empezando a cobrar a las iglesias por adorar a Dios los domingo utilizando sus canciones. Pues ayer mismo recibí un e-mail del hermano Nelio Pérez, quien me avisa de sus [...]
Acabo de recibir un mail de Lenin Almonte, líder del Ministerio Home. Me avisa de su primer podcast (Pueden ir directamente al Mp3), donde hablan de piratería. Invitaron a un músico cristiano, el cual no conozco, llamado JP Habes. Esta es una parte de la respuesta del mismo cuando le preguntaron su parecer al respecto: [...]
Este artículo surgió fruto de los comentarios de los lectores en otro anteriormente publicado: Primero pagas, luego adoras. Veo esto de escribir como parte de mi ministerio, tan importante para mí como predicar en las iglesias. El primer paso para quedar inscrito en un oficio es llamarse como tal: plomero, electricista o escritor. Yo me [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.