Leyendo sobre las implicaciones del rechazo y la falta de perdón en las relaciones familiares el siguiente dato que me llamó la atención: muchos jovencitos se refugian en el sexo y el placer buscando llenar un vacío, buscando el amor que —según perciben— no están recibiendo en sus casas, regularmente luego de algún trauma no [...]
Esta oración, atribuida al pirata Francis Drake, la encontré por casualidad hojeando el libro Chazown (transliteración del hebreo Visión), escrito por el pastor Craig Groeschel, de LifeChurch. Me pareció muy curiosa, viniendo de un pirata, pero tiene un mensaje muy significativo: Moléstanos Señor, cuando estemos demasiado satisfechos con nosotros mismos. Cuando nuestro sueños se hayan [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.