El llamado de Cristo a sus discípulos no fue finánciame, sino sígueme, algo que no afectaría tanto su bolsillo como su tiempo, y es esta precisamente la paradoja de nuestros días: hoy hay más gente dispuesta a poner su mano en el bolsillo que gente dispuesta a poner su mano en el arado. En los [...]
Ahora mismo estamos trabajando en PezMundial (orando, ahorrando, canalizando recursos) para salir pronto a buscar un nuevo lugar de reunión, tal como hicimos hace tan solo unos meses; aunque sé que muy pronto volveremos a necesitar más espacio y haremos lo mismo. Espero que con el tiempo estas mudanzas sean menos frecuentes y podamos disfrutar [...]
En este artículo comparto un poco de lo que estamos viviendo en este momento en PezMundial (Comunidad). Nos reunimos los domingos para animarnos y edificarnos entre nosotros y los jueves para compartirnos con otros. Los domingos decimos que estamos en la cocina, animándonos los unos a los otros, edificándonos y preparándonos para servir los jueves [...]
La semana pasada me enteré de un caso sumamente lamentable pero que me hizo meditar sobre el poder del contexto y en cómo una serie de factores aparentemente aislados y casuales se pueden unir para dar a lugar a situaciones muy lamentables. Durante la pasada Tormenta Noel (uno de los fenómenos naturales que más daño [...]
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Ayer en la tarde regresé de Maimón Bonao, un pueblo de la República Dominicana ubicado al noroeste de Santo Domingo. Estuve allí predicando en un campamento organizado por la Asociación Dominicana de Estudiantes Evangélicos (ADEE). Todo el fin de semana estuvo lloviendo sin parar y hoy amanecimos con la noticia totalmente inesperada de la tormenta [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.