Sigo pensando en la expresión de la iglesia que vivirá mi generación. He tenido la bendición de pasar mucho tiempo en varias congregaciones distintas, de todas ellas tengo buenos recuerdos y experiencias, aunque en ocasiones las diferencias doctrinales ha sido muchas las cosas importantes siempre han estado presentes, y es el vinculo que nos mantiene [...]
Mientras trabajaba en el ministerio juvenil, entre el 2003 y el 2004 , aprendí una lección importante de uno de los jóvenes. Era un sábado lluvioso, de esos en donde no hay mucha asistencia. Es bien conocida la forma que funcionamos los creyentes, como si fuéramos un turrón de azúcar, a la mínima sospecha de [...]
Ayer tuve una conversación bastante interesante con un hermano sobre las reuniones de la iglesia en el siglo primero y las que nosotros desarrollamos actualmente. Él opinaba que las reuniones tipo grupos pequeños o células son peligrosas porque facilitan la penetración de errores doctrinales y con ello la división de la iglesia, yo todo lo [...]
He estado pensado en la eficiencia de la estrategia misionera del Apóstol Pablo y la forma en que pudo hacer tantos viajes misioneros con tan pocos recursos. Existe una gran diferencia entre efectividad y eficiencia, para ilustrar el asunto pondré el caso de la industria automotriz americana. Un Chevrolet Impala del 66 es tan efectivo [...]
El mayor choque que recibí en mi mudanza hacia la capital fue la vida sedentaria. Hay algo que nunca olvidaré de Azua, el pueblo donde crecí: esas luces parpadeantes de televisores encendidos que me bañaban de colores cuando bajaba la Miguel Ángel Garrido, saliendo del parque rumbo a mi casa. Desde la calle, bordeando las [...]
No era de extrañar que el papa León X estuviera dispuesto a sacarle al pueblo el último peso en indulgencias para construir la basílica de San Pedro. Su vida giraba alrededor del templo, su relación con Dios era mantenida por la solemne estructura y la única garantía de una devoción creciente era hacer un templo [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.