He estado analizando el asunto del amor, pero no a la luz de las percepciones contemporáneas, sino sobre lo que enseñó Jesús, con su ejemplo, sobre este tema. He notado cómo el amor se ha convertido en comodín, y en su nombre se llegan a justificar cosas hasta contradictorias —yo también he caído en la [...]
Normalmente recibo dos o tres correos al mes de hermanos solicitándome diferentes cosas desde distintos lugares del mundo: Biblias, alimentos, casetes, libros o que les apadrine un niño. Que pidan cosas no es problema, lo que sí molesta es la forma en lo que lo hacen: Envíenme 500 Biblias para una actividad evangelística, esta es [...]
Ayer, temprano en la madrugada (5:45 AM) me levanté para salir a caminar media hora antes de ir a la oficina. Caminar es un hábito que estoy intentando desarrollar, con relativo éxito, y al que le he encontrado enormes beneficios. El recorrido fue casi normal: salí del residencial, me dirigí al parque y me integré [...]
El pasado fin de semana estuve en Santiago, compartiendo una serie de tres enseñanzas en el Encuentro de Capacitación Nacional (ECAN) de la Asociación Dominicana de Estudiantes Evangélicos (ADEE). Este es un evento para estudiantes de universidades y secundarias de diferentes pueblos. Fue una experiencia muy interesante compartir con ellos y conocer de primera mano [...]
Con este artículo termino la serie sobre la iglesia virtual que inicié hace un tiempo. Pueden leer las partes anteriores para ponerse al tanto. Espero utilizar parte de estas ideas para motivar un grupo de estudiantes el próximo fin de semana, en un campamento, a utilizar la interacción personal que se da en la escuela [...]
Hace mucho tiempo, cuando la información era escasa y solo unos pocos tenían acceso a ella, regalar una Biblia, un libro, un folleto o un tratado era algo muy significativo, y se agradecía. Ahora, cuando el problema es la entropía en que vivimos y se produce a diario más información de la que humanamente es [...]
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.