Llevar a un grupo de creyentes que ya han recibido la doctrina cristiana a un punto más profundo.
Uno de los proyectos más importantes de los que hemos lanzado este año en nuestra iglesia ha sido la Escuela Bíblica. (Domingos 9AM—10AM) Lo lanzamos en el tercer año (2011) y no desde el comienzo (2008) por una razón sencilla: nuestra escuela bíblica no es un formalismo más de los que se tienen en la iglesia «porque hay que tenerlo» o porque «todas las iglesias tienen una», sino, que es una herramienta que cumple en nuestra iglesia una función muy importante y necesaria en nuestro momento actual: llevar a un grupo de creyentes que ya ha recibido la doctrina cristiana a un punto más profundo. Es como si hubiésemos usando una pequeña canoa para pasar de una isla a otra y ahora necesitáramos de un gran barco para atravesar el atlántico. Continuar leyendo →
Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (Hechos 17:10—11)
En lo relativo a doctrina, lo «fundamental» no necesariamente se refiere a algo sencillo o simple.
He observado una gran diferencia en cuanto a su crecimiento espiritual —entender la despectiva de Dios en determinada situación y actuar de acuerdo a ella— entre aquellos nuevos creyentes que antes de conocer a Cristo habían cultivado el hábito de la lectura y los que no, especialmente, en cuanto al entendimiento de las doctrinas fundamentales, algo que requiere más que una lectura ligera o informativa habilidades analíticas. (En lo relativo a doctrina, lo «fundamental» no necesariamente se refiere a algo sencillo o simple, sino más bien a la base estructural del edificio, algo que puede ser extremadamente pesado, rústico y complejo.) La generalidad de los lectores cristianos pueden comprender y hasta disfrutar con facilidad un devocional o un artículo corto, pero no con ensayos doctrinales o siguiendo a un autor a través de una compleja argumentación, como en los libros de Hebreos y Romanos1. Normalmente estas cosas no son muy tomadas en cuenta y en algunos casos hasta dejadas de lado, pero creo que si se invirtiera más tiempo —desde la iglesia— en la formación de lectores, ganaríamos mucho más en la formación de discípulos de Cristo. Continuar leyendo →
Que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. (2 Timoteo 4:2)
Una de mis resoluciones en cuanto a la enseñanza en PezMundial es seguir un programa elaborado de antemano, algo que me permite instruir sin manipular. Luego de una reunión administrativa complicada o un encuentro pastoral tenso es una gran tentación convertir el asunto tratado en un sermón, principalmente, porque en ambos contextos sucede una conversación muy enriquecedora y se recibe mucha luz del Señor en asuntos que podrían ser útiles para toda la congregación. (Al mismo tiempo, tengo que decirlo, porque vengarnos o hacer prevalecer nuestros puntos de vista es una actitud placenteramente carnal y el púlpito un canal idear para satisfacerla.) Sin embargo, entiendo una irresponsabilidad hacia el púlpito y un irrespeto hacia las personas que cuidamos arremeter públicamente contra ellas (o sus conductas) para intentar conseguir con sermones lo que en la intimidad no se pudo. Nunca he predicado en PezMundial un «sermón urgente», tampoco hago delivery (sermón por encargo), aunque confieso que la tentación (propia) y la presión (de otros) siempre han estado presentes. En PezMundial se predica lo que se tiene que predicar: el consejo de Dios para todo el mundo y no para personas en particular. Con doctrina, pero también con paciencia. Continuar leyendo →
Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. (Juan 3:3)
Ayer, en el estudio bíblico que tengo en mi casa los lunes, estuve hablando sobre la visita nocturna de Nicodemo a Jesús. Es una parte de la serie Encuentros cercanos con Jesús que estoy desarrollando. El énfasis principal estuvo en un asunto que me tiene algo preocupado que explico a continuación. Sospecho que una gran cantidad de las personas que se profesan cristianas pudieran estar haciendo grandes esfuerzos por cumplir la voluntad de Dios en sus vidas en sus propias fuerzas o ver el reino de Cristo y experimentarlo con su propia capacidad. En gran medida —y si mi sospecha fuera real— podemos estar fomentando tal cosa con una invitación mal hecha que comúnmente le brindamos a los no creyentes, una que suena más o menos así: decide entregar tu vida a Cristo. Eso se entiende de la siguiente manera: tengo que leer la Biblia, visitar la iglesia y tener la fuerza de voluntad necesaria para obedecer a Dios. Continuar leyendo →
No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. (Hebreos 13:2)
Continuar leyendo →
Luego de dormir un poco en la tarde del domingo, salí con mi hermano a visitar a un amigo y ver a su madre que está muy enferma desde hace unos meses, me alegró verla tan sonriente como siempre, es característico de ella que a pesar de estar postrada en su cama por la enfermedad no cesa de reír y contagiarnos de su alegría. Caminando de regreso a nuestra casa, pensábamos en algo divertido que pudiéramos hacer. Llegamos y decidimos sentarnos en los escalones para hablar un rato y tomar un poco de aire, hacía un calor tremendo. Teníamos cerca de diez minutos sentados cuando notamos a alguien que se acercaba caminando por nuestra acera, mi mirada no pudo esquivar la imagen de aquella persona y mi corazón al instante se compadeció de aquel viejecito cansado que cargaba un limpiabotas, un pequeño sillón de madera y una funda repleta de botellas. Pensé: «Este pobre señor no puede más con todo lo que carga y sabrá Dios hacia donde va».
Continuar leyendo →
Sospecho a Cristo la navidad ha dejado de gustarle, que si lo pusieran a elegir, se quedaría con la pascua. Es más, pienso que sería más provechoso que en navidad predicáramos sobre su crucifixión (velad y orad para que no entréis en tentación) y en la pascua sobre su nacimiento; que los villancicos no se entonaran en invierno, sino en verano. No sólo sería más provechoso, sino también mucho más apropiado. Es una paradoja, pero la navidad, que se supone es el tiempo en que celebramos el nacimiento de Cristo, ha llegado a ser la época del año en que los cristianos más negamos a nuestro Señor. Por esto ayer, en la última reunión de PezMundial del 2008 —la última de navidad—, estuve enseñando sobre la negación y restitución de Pedro (Juan 21).
Continuar leyendo →
Hace unas semanas fui invitado por un amigo a participar en una reunión de jóvenes de distintas congregaciones en la que se hablaría de un posible proyecto a desarrollar. (Nada que ver con otro proyecto en el que actualmente trabajo.) Dije que sí, muy animado, pues percibí que quien me invitó estaba muy bien intencionado —su pasión se dejaba sentir a través del teléfono— y el proyecto me pareció viable e interesante. La reunión comenzó muy animada, se armó una atmósfera interesante de participación y colaboración en la primera parte, mientras se habló del proyecto como una posibilidad, pero en la segunda, cuando contemplamos sus posibilidades «concretas» de implementación, todo se tornó un poco complicado. En la primera parte se respiraba emoción y expectativa; en la segunda, muchas dudas y miedo.