Los tiempos más curiosos que recuerdo en el mundo evangélico fueron los principios de los 90s. Yo era solo un niño y asistía a la iglesia para evitar el infierno. Se predicaba entonces muy poco evangelio (buenas noticias); los temas de moda que acaparaban la atención de los púlpitos eran un bebé que supuestamente había [...]
[Se cierra el telón.] El actor principal baja corriendo de la plataforma. Sale al pasillo, pisa el suelo con un pie y apoya el otro contra la pared. Revisa la caja, le quedan dos cigarros. Se pone uno en la boca; aspira. La punta se ilumina color naranja intenso, piensa en la escena pasada. Olvidó [...]
Hoy es viernes, por lo que hay que relajarse un poco. Este cuento está inspirado en un forro de Biblia tipo cartera, modelo Louis Vuitton, que encontré en la tienda de Mercado Cristiano. La sala está a media luz, la pasarela se extiende en el centro del salón, casi hasta la puerta de entrada, entre [...]
Este cuento corto está inspirado en la expresión: «El tiempo cura todas las heridas». Era de noche, quizás ya un poco tarde para estar en la calle. Caminaba despacio, sin ningún rumbo. De vez en cuando se paraba más de la cuenta antes de cruzar una avenida, pero solo por hacer algo; tampoco había vehículos. [...]
Este artículo sería el Behind the scene —como dirían los gringos— del cuento sobre Brian. Pueden ver el índice. El viernes pasado concluí el cuento en siete partes sobre Brian, el joven misionero. Terminó llamándose Corazón de misionero. Ha sido una gran experiencia de aprendizaje esto de escribir a diario un capítulo de la historia, [...]
Esta es una de las partes de este cuento. Pueden ver el índice completo del mismo. Con esta parte termino la serie sobre Brian, el joven misionero. Aunque la medí para cuatro, terminó en siete. Estuve barajando la posibilidad de darle un final más positivo, pero el carácter de Brian no me lo permitió. Así [...]
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.