Hablaba con un amigo sobre las barreras que tienen que ser derribadas para que un grupo de personas pueda llegar a ser una comunidad. Un hecho interesante es que casi todas las iglesias que han sido sembradas en los últimos años, ya sea por estaca o por semilla—PezMundial incluida—, dicen ser comunidades, cosa que responde [...]
Estuve enseñando ayer jueves sobre la humildad en el grupo de estudio bíblico que comencé la semana pasada. El tema: Cómo llegar a ser humildes sin dejar de ser sinceros. El punto central era que para desarrollar la virtud de la humildad tenemos que reconocer primero lo que realmente somos (valorándonos en nuestra justa dimensión), [...]
Estoy compartiendo una serie de enseñanzas sobre discipulado todos los miércoles de diciembre en la Iglesia Vida Abundante. El hecho de que sea esta una congregación relativamente nueva hace sumamente especial la ocasión, pues lo que una iglesia aprende en sus primeros tiempos determina grandemente lo que será el día de mañana. A continuación comparto [...]
Hace un tiempo me senté a pensar en la posibilidad de emprender un proyecto de discipulado por medio de grupos pequeños desde PezMundial y en cuáles serían las posibles limitaciones o barreras del mismo. La idea era tomar las experiencias aprendidas para tejer nuevamente La Red ―una comunidad de creyentes que inicié en el 2005 [...]
La forma en que comienza una relación determina la forma en que se desarrolla. Cristo no invitó a Pedro a seguirle para dar un paseo o recibir un estudio bíblico, sino a seguirle con un propósito claramente definido, que no terminaba en Pedro, sino que lo trascendía, llegando mucho más allá. Le dijo que eventualmente lo convertiría ―por medio de la enseñanza y la práctica― en un pescador de hombres. Quizás la particularidad de su llamado, orientado la acción y no a la reflexión, fue lo que hizo de Pedro un discípulo mucho más proactivo que sus iguales.
Pensando en las razones por las cuales es tan difícil que los creyentes inviten a sus amigos a las reuniones de la iglesia he encontrado una interesante: cuando termina la reunión son muchas las cosas que tienen que explicarles. En la gran mayoría de nuestras congregaciones suceden cosas raras a las que nosotros como cristianos [...]
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.