Diferencias entre católicos y evangélicos

[Invitación] Católicos y Evangélicos, ¿son realmente importantes las diferencias?

15 marzo 2013 / Rafael Pérez

Domingo 17 de Marzo 10:30AM PEZMUNDIAL
El próximo domingo en nuestra iglesia aprovecharemos la elección del primer papa americano (El argentino Jorge Mario Bergoglio, ahora Papa Francisco) para responder la siguiente pregunta en un marco de amor(A), mansedumbre y reverencia(B), pero de forma razonable (con firme apego a las Escrituras y con el propósito de edificar): Católicos y Evangélicos, ¿son realmente importantes las diferencias?

  1. 2 Timoteo 2:23-24 RVR: «Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido». []
  2. 1 Pedro 3:15 RVR:«sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros.» []
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Prosperidad sin satisfacción

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Dios tiene que estar presente, en el primer lugar de nuestras vidas, pues Él es el dueño de las cosas que administramos y por su voluntad las tenemos, pero también Él creó nuestro corazón, y solamente Él tiene la capacidad para dar verdadera satisfacción a nuestra alma; sin Él, todo es absurdo.

Organizaciones paraeclesiásticas

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La completa eliminación del hambre, de la enfermedad o las injusticias no debería ser nuestra aspiración en este momento. Pero el otro extremo, la indiferencia, tampoco debería ser nuestro lugar: sabemos que siempre tendremos pobres entre nosotros, pero podemos trabajar para que no sean siempre los mismos.

La gracia común

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Los cristianos podemos aceptar con facilidad que Dios ha mostrado su amor para con nosotros de una manera especial, «en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros», pero regularmente obviamos que la gracia común de Dios está disponible para todas sus criaturas.

Una iglesia que mejora

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No está mal hacer planes y proyectos, no está mal tener una estrategia para administrar el fruto, pero la única mejora que puede ser considerada importante es llevar la iglesia cada vez más a su fundamento original: aquello ordenado por Cristo y documentado por sus apóstoles es la fuente de las mejoras; en eso, al tiempo de Dios, veremos un fruto que permanece.

¿Deberíamos los cristianos consumir bebidas alcohólicas?

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Ante la posibilidad de que «mi correcta doctrina» le sea un estorbo coloco a mi hermano por encima de mi placer, que es el mejor uso que puedo hacer de mi libertad cristiana. Quizás, absteniéndome yo ahora por amor a mi hermano logro que eventualmente ambos tomemos vino en la presencia del Señor.

Nuestra actitud ante el hermano caído

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Podría ser que la motivación de quienes siguen hoy el camino de los edomitas (alegrándose, jactándose y aumentando la aflicción del hermano caído) sea un fuerte celo por la obra de Dios mal canalizado, pero en muchos casos la motivación podría ser todavía más baja: soberbia, arrogancia y la falta de misericordia; envidia, celos y viejas rencillas sin superar.