¿Fue Albert Einstein un cristiano?

4 marzo 2013 / Rafael Pérez

Pregunta:
Albert Einstein siempre mencionaba a Dios en sus cartas y entrevistas, ¿era él un cristiano?

Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Juan 17:3

En uno de los módulos del Curso Cristianismo Básico que ofrecemos en nuestra iglesia abordamos las diferencias —a veces sutiles— entre Ateísmo, Agnosticismo, Deísmo y Superstición; todas las anteriores contrastadas con el cristianismo. Para ilustrar el caso, uso como ejemplo a Albert Einstein, al que muchos, por desconocimiento, consideran que fue «un creyente» y en consecuencia un cristiano, algo totalmente alejado de la realidad. Einstein fue un Judío determinista (negaba la existencia de un libre albedrío) y no devoto (entendía el judaísmo como una «afiliación tribal» más que en su aspecto religioso) que al observar el carácter ordenado del universo concluyó con que había una «fuerza que va más allá de todo lo que podemos comprender» y durante toda su vida veneró dicha fuerza, llegando a ser un deísta. Ciertamente mencionó a Dios en muchas entrevistas y cartas, pero en un sentido muy abstracto, quizás general, no el Dios personal que se hizo hombre(A) en que creemos los cristianos.

Tres respuestas

En la última etapa de su vida, que es quizás el momento más propicio para conocer sus convicciones, ofreció una entrevista en la que habló muy claramente sobre estos asuntos. Transcribo tres de sus respuestas a preguntas sobre la influencia del cristianismo en su vida, la historicidad de Jesús y su creencia en Dios. Creo que ellas responden el asunto. (Fueron Tomadas de Einstein. Su vida y su universo, la biografía que escribió Walter Isaacson.)

P: ¿En qué medida se sentía influenciado por el cristianismo?
«De niño recibí instrucción tanto sobre la Biblia como sobre el Talmud. Soy Judío, pero me siento cautivado por la luminosa figura del Nazareno».

P: ¿Aceptaba la existencia histórica de Jesús?
«¡Sin duda alguna! Nadie puede leer los Evangelios sin sentir la presencia real de Jesús. Él personalmente palpita en cada palabra. Ningún mito está tan lleno de vida».

P: ¿Creía en Dios?
«No soy ateo. El problema que ello entraña es demasiado vasto para nuestras mentes limitadas. Estamos ante la situación de un niño pequeño que entra en una enorme biblioteca llena de libros en muchas lenguas. El niño sabe que alguien debe de haber escrito esos libros. No sabe cómo. No entiende las lenguas en las que están escritos. El niño sospecha vagamente que hay un orden misterioso en la disposición de los libros, pero no sabe cuál es. Esa, me parece, es la actitud de incluso el ser humano más inteligente hacia Dios. Vemos que el universo obedece ciertas leyes pero solamente comprendemos esas leyes vagamente».

Concluyo: ni en base a sus convicciones, ni en base a su forma de vida ni en base a sus vínculos con otros creyentes —las tres evidencias de que realmente hemos conocido a Dios, según el apóstol Juan (doctrina(B), moral(C) y relaciones(D) )— podemos afirmar que Albert Einstein fuera un cristiano. (Pueden abundar en lo que significa ser cristiano leyendo el siguiente artículo del año pasado: Esto es creer y ser cristiano.) Podía sentirse cautivado ante la persona de Cristo y su realidad histórica innegable, sospecho que por medio de la creación(E) llegó a ver vagamente a aquel que era desde el principio y por él fueron hechas todas las cosas(F), pero no, al parecer nunca le conoció personalmente, lamentablemente. Su caso recuerda aquel grupo de personas que le describió Pablo a los Romanos:

Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.Romanos 1:20-21

  1. Juan 1:14 RVR: «Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad». []
  2. 1 Juan 2:22 []
  3. 1 Juan 1:6 []
  4. 1 Juan 4:20 []
  5. Salmos 19:1 RVR «Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos». []
  6. Juan 1:1-3 []
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