El día del Señor (una paradoja)

14 marzo 2013 / Rafael Pérez

Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. 1 Tesalonicenses 5:2-4 RVR

Mientras estudiaba el tema de nuestra salvación para unos sermones que predicaré próximamente, me topé con la siguiente paradoja: hemos sido salvados por el Señor del día grande y espantoso del Señor. ¡Sorprendente! Estamos acostumbrados a la historia de la ciudad que es tomada por el enemigo destructor hasta que en el último momento llega el héroe que vence al enemigo y pone la ciudad a salvo, pero la historia de la salvación es la historia inversa. Nuestro enemigo el diablo trabaja por nuestra destrucción ahora mismo de forma velada(A) y nos hace creer que nos protege, nos anima a pensar que estamos a salvo, que el mundo nunca será totalmente destruido, que no seamos fatalistas, que dejemos de pensar en el final, que vivamos el aquí y el ahora, que no necesitamos un salvador sino solamente una mejor economía, una mejor actitud, un mejor gobierno, un mejor sistema educativo; pequeños ajustes. Al final de los tiempos, nuestro adversario el diablo le hará creer a los perdidos que Dios es su enemigo, pues en el día del Señor, el Señor mismo vendrá a destruir con fuego todo ese sistema de cosas tergiversadas(B) que ellos, por engaño, han llegado a amar(C) y llamar bueno(D): Satanás pretenderá salvar al mundo de su verdadero salvador. ¡Qué gran paradoja!

  1. 2 Corintios 11:14 RVR: «Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz». []
  2. 1 Juan 2:15-17 RVR: «No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre». []
  3. Santiago 4:4 RVR «¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios». []
  4. Isaías 5:20 RVR: «¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!» []
Archivado en: Notas


Lista de correo

Mantente en contacto. Recibe en tu correo los últimos artículos y actualizaciones.

Selecciones

La Biblia, manual del usuario

La Biblia, manual del usuario

La mayoría de los nuevos usuarios pretende comenzar por el primer libro (Génesis), pues suponen (con algo de razón) que como todo libro, se necesita comenzar por la primera página e ir leyendo página tras página ordenadamente hasta llegar al final. Recuerda que lo que tienes no es un libro, ¡es una biblioteca de 66!

Bienaventurados <br>los que lloran

Bienaventurados
los que lloran

¡Bienaventurados los que lloran! Pues tienen evidencia de la obra del Espíritu Santo en sus corazones, de forma tal que se han vuelto tiernos, significa que realmente están vivos. No sucede naturalmente, pero hay motivos puntuales por los que un hombre sensibilizado por el Espíritu Santo tiene que llorar.

El amor de Dios hacia Caín

El amor de Dios hacia Caín

La gracia común de Dios se ve en la vida de los cainitas (la reprensión, la edificación de ciudades, el establecimiento de familias, el desarrollo tecnológico y en el florecimiento de las artes), con su expresión más grande en tu paciencia.

Organizaciones paraeclesiásticas

Organizaciones paraeclesiásticas

La completa eliminación del hambre, de la enfermedad o las injusticias no debería ser nuestra aspiración en este momento. Pero el otro extremo, la indiferencia, tampoco debería ser nuestro lugar: sabemos que siempre tendremos pobres entre nosotros, pero podemos trabajar para que no sean siempre los mismos.

Un contrasentido: el pueblo de Dios sin la Palabra de Dios

Un contrasentido: el pueblo de Dios sin la Palabra de Dios

Israel dejó de lado la ley Dios y mantuvo por un tiempo todo su aparato político, religioso y social. Sin embargo, lo único que puede preservar al pueblo de la idolatría es tener Su palabra en el centro. Si la quitamos, no hay fuente de autoridad para sostener las instituciones.

Biografía de Guillermo Carey: un testimonio de perseverancia

Biografía de Guillermo Carey: un testimonio de perseverancia

Carey se levantó en Inglaterra para llamar la atención hacia una causa que tenía sin cuidado a la generalidad de los hombres de su tiempo: la evangelización de los paganos. Hoy su intención no impresiona mucho, pero en su tiempo era un proyecto provocador.