Amar al prójimo

Amar al «próximo» y al enemigo

14 Febrero 2012 / Rafael Pérez

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. (Lucas 10:27)

Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. ( Mateo 5:44-45)

Nuestra condición de amor no debería de ser la afinidad, sino la proximidad.

El mandamiento de amar al prójimo y al enemigo es radical en muchos sentidos, pero especialmente lo es en el sentido de que tenemos que amar a personas con las que no estamos especialmente conectados o a aquellas con las que no necesariamente estamos de acuerdo. El hombre natural ama a aquellos con quienes guarda una especial vinculación, ya sea por compartir los mismos intereses, por pertenecer al mismo pueblo, a la misma familia o hasta a la misma religión, en cambio, nuestra condición de amor no debería de ser la afinidad, sino la proximidad: amar a cualquier persona —sin distinción— que nos quede cerca. (Prójimo significa próximo.) Para practicar esta radical forma de amor necesitamos dos cosas: aprender a amar como ama el Padre, con un amor totalmente desprendido que en griego se define como Ágape y entender a qué se refería Cristo cuando nos mandaba a «amar».

  • Ágape: El amor ágape no requiere una vinculación (a diferencia del amor Filial) ni un interés personal (a diferencia del amor Eros), para darlo no hace falta establecer una relación especial en dos direcciones, puede ser dado cuando no es correspondido y en algunos casos hasta sin sentir una emoción especial al hacerlo. Es un amor que no está basado en sentimientos y emociones, sino en convicciones y acciones. Siendo así, podemos amar con un amor ágape no solamente a los desconocidos, sino también a nuestros enemigos, aunque ellos no nos correspondan. Es relativamente cómodo amar a quienes nos corresponden, pero el amor que indicó Cristo alcanza a quienes no nos corresponden y hasta aquellos que nos adversan (enemigos).
  • Expresión: El segundo asunto tiene que ver con el sentido, significado o expresión del amor. En dos versículos de Mateo 5 Cristo expresó —hablando de amar a nuestros enemigos— que el amor debe de ser ágape (ver punto anterior) y que debe de expresarse por medio de tres «acciones» concretas: bendecirles, hacerles el bien y orar por ellos. No es el amor de contemplación platónica, sino el de la acción cristiana. Las tres cosas se pueden hacer tanto al próximo como al enemigo sin tener de ellos una correspondencia y sin establecer una relación de amistad. Son acciones concretas y van en una sola dirección, es una alimentación de amor, no una retroalimentación.

Cuando así lo hacemos, entonces nos comportamos como hijos de nuestro Padre Celestial, un Padre desprendido que generosamente y sin faltar hace que el sol y la lluvia le lleguen tanto a los justos como a los injustos. Todo lo anterior nos permite entender la hermosura de Juan 3:16, uno de los versículos más sobrecogedores del Nuevo Testamento. «De tal manera —generosa, desprendida, desinteresada, no correspondida, sacrificial— amó (Ágape) Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Para entonces nosotros estábamos alejados de Dios(A), para entonces nosotros estábamos en enemistad con Dios(B), pero Dios amó al próximo y al enemigo y lo mismo quiere que hagamos nosotros.

Relacionado: Pueden escuchar la enseñanza Cultivando amistades saludables. Allí abundo el tema con otras referencias y ejemplos.

  1. Efesios 2:12 «En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo». []
  2. Romanos 5:10 «Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida». []
Archivado en: Reflexiones


Lista de correo

Mantente en contacto. Recibe en tu correo los últimos artículos y actualizaciones.

Selecciones

Prosperidad sin satisfacción

Prosperidad sin satisfacción

Dios tiene que estar presente, en el primer lugar de nuestras vidas, pues Él es el dueño de las cosas que administramos y por su voluntad las tenemos, pero también Él creó nuestro corazón, y solamente Él tiene la capacidad para dar verdadera satisfacción a nuestra alma; sin Él, todo es absurdo.

La Biblia, manual del usuario

La Biblia, manual del usuario

La mayoría de los nuevos usuarios pretende comenzar por el primer libro (Génesis), pues suponen (con algo de razón) que como todo libro, se necesita comenzar por la primera página e ir leyendo página tras página ordenadamente hasta llegar al final. Recuerda que lo que tienes no es un libro, ¡es una biblioteca de 66!

Organizaciones paraeclesiásticas

Organizaciones paraeclesiásticas

La completa eliminación del hambre, de la enfermedad o las injusticias no debería ser nuestra aspiración en este momento. Pero el otro extremo, la indiferencia, tampoco debería ser nuestro lugar: sabemos que siempre tendremos pobres entre nosotros, pero podemos trabajar para que no sean siempre los mismos.

La gracia común

La gracia común

Los cristianos podemos aceptar con facilidad que Dios ha mostrado su amor para con nosotros de una manera especial, «en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros», pero regularmente obviamos que la gracia común de Dios está disponible para todas sus criaturas.

¿Qué tanta difusión está teniendo el libro electrónico entre los lectores cristianos?

¿Qué tanta difusión está teniendo el libro electrónico entre los lectores cristianos?

Tener la Biblia en digital ha atraído a aquellos lectores que antes probablemente no la leían en determinados lugares, como el tren, para no sentirse cuestionados. El libro digital da cierto anonimato al lector. Por otro lado, muchas personas están leyendo sus Biblias en diferentes momentos del día porque la llevan en sus bolsillos.

Nuestra actitud ante el hermano caído

Nuestra actitud ante el hermano caído

Podría ser que la motivación de quienes siguen hoy el camino de los edomitas (alegrándose, jactándose y aumentando la aflicción del hermano caído) sea un fuerte celo por la obra de Dios mal canalizado, pero en muchos casos la motivación podría ser todavía más baja: soberbia, arrogancia y la falta de misericordia; envidia, celos y viejas rencillas sin superar.