En la imágen: Primeras sillas de PezMundial.En PezMundial tenemos motivos para celebrar. Habíamos venido utilizando las sillas del salón de espera del taller (HappyCar) que amablemente presta su parqueo para nuestras reuniones al aire libre, pero no queríamos esperar que el uso se convirtiera en abuso para ir adquiriendo nuestro propio mobiliario, y además, necesitamos sillas y otros equipos para realizar reuniones en otros lugares. Para nosotros lo más importante es la gente, y por eso celebramos la primera donación de sillas (16) que hemos recibido para poder sentar a nuestros amigos. (Las estrenaremos en hoy en la noche viendo una película con ellos.)
Ya que somos primerizos celebramos cada granito de arena como si fuera un muro y a todo lo que vamos haciendo le tomamos fotos para recordar. Ahora el letrero que colgamos de frente a la avenida —lo imprimimos el jueves pasado—cobra más sentido. Sigan orando por nosotros, pues tenemos muchas otras necesidades por suplir para continuar haciendo lo que hacemos y mucho más.
En la imágen: Letero de PezMundial.Etiquetas: Siembra de iglesiassillas para iglesias
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
Cualquiera podría pensar que la iglesia del Señor es un lugar ideal, uno en el que no existen los conflictos y si acaso se presentara alguno se resolvería de forma rápida y sin mayores dificultades. No, eso no es así. La iglesia es una familia real, una en la que las diferencias y desavenencias se presentan día tras día entre hermanos que no siempre logran ponerse de acuerdo, por lo menos, no en el momento.
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
El mejor maestro es aquel que puede mostrarnos a Cristo más claramente, un instrumento de un fin más allá de él mismo y que cuando mejor hace su trabajo es cuando menos logra verse.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.