En la imágen: Algunas marcas conocidas.A la gente del mundo, y desgraciadamente a muchos cristianos también, les gusta las «marcas», el «marquismo». Y las marcas no son inocentes, de hecho, gran parte de su éxito vienen porque van asociadas con una identidad. Son como capas que nos ponemos encima, en nuestro caso de lo que ha de ser nuestra verdadera identidad, nuestra genuina identidad, que no ha de ser otra que Cristo.
Jaaziel (Luis Pérez),
en Marca, identidad y túnicas sin costuras.