Campamento en Dajabón
En la imágen: Algunos de los camperos durante la actividad.De viernes a sábado estuve en Dajabón, uno de los pueblos de fronterizos de la República Dominicana que no había tenido antes la oportunidad de visitar, compartiendo dos enseñanzas en un campamento para adolescentes que organiza la Iglesia Evangelica Misionera. Aunque no son los adolescentes mi audiencia más común —conecto más con jóvenes adultos— disfruto mucho con ellos. En las cortas horas que estuve por allá, pues llegué viernes en la tarde y salí al otro día a la misma hora, pude compartir y disfrutar de muchas cosas. A continuación las dos experiencias más significativas.
- Últimamente he hablado muchas veces y en muchos lugares acerca de preparar la generación siguiente, y alí no sólo lo enseñan, sino que lo viven. Hace más de 20 años que se viene realizando el campamento y quienes participan ahora como consejeros (confidentes le llaman ellos) asistieron de niños como camperos y algunos se convirtieron allí mismo. Ahora ellos dedican una semana de sus vidas a ese campamento porque creen en él, saben que vale la pena, y eso se siente en la forma en que trabajan: con dedicación, convicción y expectativa. A diferencia de gran parte de los campamentos cristianos, que son solamente un tiempo de entretenimiento, allí se espera que vidas sean transformadas, y sé que por su fe Dios hace la obra. ¡Eso es trabajar de generación a generación!
- La otra experiencia significativa fue adaptar los mismos temas que venimos trabajando en PezMundial Comunidad para una audiencia totalmente diferente: adolescentes y niños. Fueron las mismas verdades, los mismos principios y versículos, pero explicados en un lenguaje y con unas figuras mucho más sencillas: en vez de utilizar ilustraciones tomadas del trabajo o los negocios, como lo hago para la audiencia de PezMundial —que se desenvuelve en ese ambiente—, jugué con papel a hacer avioncitos, corazones y pelotas.
En la imágen: Con algunos de los coordinadores.Fue un tiempo corto, pero sumamente divertido y provechoso. Compartí con Ray Abad, un gran amigo y lector frecuente de este blog, con Tania Mukai, una amiga japonesa que vive en Dajabón, con otros amigos que he conocido ensenando en otros campamentos y conocí mucha gente interesante. Me hubiera gustado quedarme por más tiempo, pero ya los domingos no son míos, los tengo comprometidos en la nueva iglesia.













ME alegro muchísimo que tu corta estadía en el campamento, y por ende en nuestra pequeña ciudad fronteriza haya sido de tanto agrado para ti.
Trabajar con niños y adolescentes es trabajar por nuestro presente y futuro. Estos campamentos no son meros premios por pasar de curso, o para que se diviertan un rato…no. El motivo principal, como bien lo has mencionado es cambiar vidas en el nombre de Jesús. ¡Gracias a ti por ser partícipe de esta hermosa misión!
Me hubiese gustado compartir contigo por más tiempo, pero sabemos que compromisos son compromisos. En una próxima ocasión, ven con más tiempo y te tocará una gira VIP por toda la zona. Hasta la próxima!
Buenas Sr. Perez yo soy el chico que hiso el monologo el primer dia que usted llego alla usted me felicito y yo le felicito a usted por que lo que usted nos ensena son cosas que nos ponen a pensar y nos ayudan a mejorar dia a dia yo me boy a congregar en la iglesia cristiana le pido que agregue mi correo por que quiero hablar con usted no se si usted se acuerde de mi pero yo fui el que hiso el monologo en el campamento los pinos gracias y que Dios le bendiga.
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Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
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