La importancia del carácter
He terminado este año hablando en varios lugares (tanto desde el púlpito como en conversaciones informales) sobre la importancia de desarrollar un carácter fuerte (autodisciplina, integridad, valores), y confieso que este es un tema nuevo para mí. Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
El carácter era la inicial que el artesano ponía sobre sus obras y representaba la calidad de las mismas. Un dato curioso es que como la calidad se llegaba a percibir a lo largo del tiempo, prestigiar su carácter le tomaba al artesano toda una vida. Con cada nueva obra —siempre y cuando la calidad de ésta fuera consistente— lo iba construyendo.
Regularmente me reúno con gente que quiere hacer cosas y me pide ayuda. Mi acercamiento siempre ha sido identificar cuáles de los siguientes cuatro elementos les falta, los cuales componen el método de las combinaciones, y reforzarlos allí: verdad, visión, pasión y acción. (En los propios también aplico el mismo método.) Hoy entiendo que tener presentes estas cuatro cosas es un gran avance, pero de ningún modo una garantía de éxito. Hace falta algo más ―que cataliza y cristaliza los cuatro elementos―, y paradójicamente, este elemento faltante es el que mantiene a muchos detenidos junto a sus proyectos, convirtiéndoles en sólo soñadores. El eslabón perdido es el carácter. No importa cuánta visión tengas, llegarás tan lejos como tu carácter te lo permita. A continuación detallo tres elementos del carácter, una explicación de lo que requieren y algunas oportunidades para fortalecerlos.
Autodisciplina
Es la capacidad de terminar las cosas, de mantenerse «sobre las cosas» y de trabajar aún en los momentos en que el cuerpo o el estado de ánimo se resisten. Siempre será más emocionante hacer las cosas con la mente que hacerla con las manos. El soñador promedio prefiere quedarse haciendo diagramas, logos, canciones o brochures con declaraciones de visión, misión y valores sobre el papel antes que salir a trabajar sobre el terreno. Y si logran salir, al rato dejará de trabajar para volver a soñar.
Para fortalecer la disciplina hay que comenzar a trabajar en las cosas pequeñas y de apariencia insignificante; cada vez que consigamos una victoria allí nuestro carácter en esta parte será fortalecido. Algunas oportunidades: terminar libros pendientes, hacer la llamada molesta, tomar la decisión incomóda y comunicarla, ser puntual, hacer una lista diaria de pendientes y asegurarnos de ir tachando sus puntos a lo largo del día. Cuando tengamos éxito en estas pequeñas cosas, nuestros grandes proyectos comenzarán a caminar.
Integridad
Es la capacidad de hacer lo correcto o conveniente antes que lo cómodo o divertido, principalmente cuando nadie nos ve. Fortalecer nuestro nivel de integridad requiere un gran esfuerzo por una razón simple: cuando decides hacer lo correcto estando a solas, nadie te celebra, es más, quizás nunca nadie lo note. Pero si dejas de hacerlo, con seguridad, todos lo notarán. Cuando se habla de una chaqueta todo el mundo busca la calidad, el buen gusto, los diseños de moda, pues como va por fuera, muchos notarán nuestra elección y algunos hasta nos felicitarán. Pero llevar la ropa interior limpia y en orden es una decisión personal.
Aprendí de niño la importancia de vestir adecuadamente tanto por dentro como por fuera. Estábamos en la clase de educación física y la práctica del día era hacer pirámides. Todos fuimos a un rincón a quitarnos los tennis y cuando regresamos nos fuimos subiendo unos encima de los otros. El profesor dejó de último al estudiante más hábil que curiosamente también era el que tenía el mejor uniforme y el mejor calzado. Cuando éste quiso escalar hasta la cima para coronar la pirámide, todos nos quedamos viendo sus pies: llevaba unas medias tan andrajosas y sucias que ninguno de nosotros permitiría que tocara con ellas nuestras espaldas. Hubo que hacer un ajuste: el profesor sacó uno de los estudiantes de la base de la pirámide para que escalara hacia la cima y lo dejó a él al ras del suelo. Allí comprendí que hay que andar siempre completamente bien vestido, tanto por dentro como por fuera.
Valores
La capacidad de alcanzar los sueños sin sacrificar las convicciones en el camino, de hacer las cosas solamente de la manera que consideramos adecuada. (Los valores son aquellas cosas que consideramos innegociables.) Cuando la distancia entre nuestra realidad actual y nuestra visión parece inalcanzable, siempre aparecerá un atajo, una oferta o un modo de hacer las cosas de forma más rápida y más fácil; pero que para tomarlo o comprarlo tendremos que dar algo a cambio que será muy valioso. Eso que entregaremos son nuestros valores y ellos constituyen nuestra esencia. Si lo tomamos, nuestros cuerpos llegarán más rápido, pero no seremos nosotros. La satisfacción no se encuentra en sólo llegar, sino, en llegar con nuestros valores a cuestas. Siempre será más satisfactorio perder un brazo o una pierna en el camino y no nuestros valores.
Uno de los valores que me legó mi padre fue el trabajo honrado. Recuerdo vívidamente la vez que fui de emergencia a un hospital porque mientras él se encontraba trabajando un poste de concreto cayó sobre su mano y casi le destruye un dedo. Su mano se fue sanando poco a poco pero no era seguro que pudiera recuperar la movilidad en el dedo pulgar. Vi en su rostro que se sentía triste por ello. Fue muy satisfactorio para mí poder acercarme a él y decirle al oído las siguientes palabras: en el Medio Oriente a muchos le cortan ambas manos cuando son sorprendidos robando, siéntete tú satisfecho, pues si acaso tu dedo queda afectado, fue por trabajar con él honradamente. Al momento vi cómo se iluminaron sus ojos. Para él, trabajar honradamente es un valor, y estoy seguro de que preferiría cien veces sacrificar un dedo y no sus convicciones. (Al final, gracias a Dios, se recuperó totalmente.)
Primero se excava, luego se edifica
Antes de construir hacia arriba se debe excavar hacia abajo. Una zapata de carácter fuerte es imprescindible para cualquier gran edificación. Lamentablemente, la tentación es siempre comenzar a edificar antes de haber excavado lo suficiente; siempre es más emocionante ver cómo se levanta un muro que asistir a la creación de su zapata. He identificado que la relación entre carácter (excavar en lo profundo de nuestro corazón) y visión (levantar algo ante los hombres) debe ser de dos a uno (2:1) por cada punto de visión deben haber dos puntos de carácter, mientras más profundo deseemos ir hacia arriba mejor cimentados debemos estar allá abajo. Las grandes visiones pueden inflar el corazón de los hombres, pero sólo un carácter fuerte los ayuda a echar raíces. Hay personas que pueden ayudarnos con sus dones y habilidades, pero el carácter no se comparte, es necesario desarrollarlo de manera personal. En lo relativo a la autodisciplina, la integridad y los valores, nadie puede complementarnos.
Sin el carácter necesario para concretarla, una visión nunca será nada mucho más allá que una buena idea. En este sentido John Lennon pudo escribir el Imagine y hasta interpretarlo, pero tengo mis reservas de que haya podido concretarlo. Lennon se fue temprano de este mundo y no pudimos comprobar si podría alcanzar su sueño de una hermandad de hombres, sin guerra, sin hambre, sin religión (cualquier cosa que entendiera por ello el artista) pero de todos modos no me parece que estuviera bien encaminado. Para alcanzar algo como eso se necesita más que imaginación, sensibilidad y buenas intenciones. Hace falta tener carácter por toneladas: autodisciplina, integridad y valores.













Buenisimo.
Es un tema tan trillado por mi Pastor, que creo que no hay dia en que no hablemos del carácter.
Hay tres cosas importantes que he aprendido, y que son imprescindible para todo cristiano y más aun si eres lider: 1-CONVICCION 2- COMPROMISO 3-CARACTER.
Una cosa te lleva a la otra: De lo que tienes certeza, tus convicciones te van a llevar a comprometerte con eso que crees, estas dos cosas iran formando tu carácter.
Para muchos significará pagar un precio, para otros seria más fácil, pero lo cierto es que lo que ha de manifestarse en publico, lo externo, está totalmente relacionado con lo que trabajamos en lo secreto.
Un saludo Rafael.
“esse quan videris” ser en vez de parecer.
Mi querido hermano, sencillamente soberbio el artículo.
Lo compartiré.
Un abrazo
Excelente Junior! me encanta el enfoque que le has dado al caracter en las tomas de decision. Me gusto mucho cuando dices que debemos excavar en lo profundo de nuestro corazón primero.
Bendiciones Junior p!
Guauuu me encanto mucho la forma de exponer el tema del caracter, tienes mucha razon muchas veces podemos proponernos muchas cosas pero sin caracter es muy dificil llegarlas a concretar.
saludos .
alex Reyes. Chile, Santiago
Es fácil hablar de un personaje fallecido, que no puede responderte.
John Lennon de alguna manera muestra el sentir de una generación que anhela la PAZ, de una sociedad que desea el diálogo y no la intolerancia.
Por ello, a pesar de no ser un seguidor de Lennon, sino de Jesús de Nazareth, pùedo decir yo, que imagino un mundo sin fronteras que separen a los hombres y mujeres; me imagino una humanidad en justicia y en libertad por el poder de la verdad; me imagino que no hay diferencias entre los habitantes y que podemos reconocer el reinado de Dios en la tierra, desechando el reinado de los hombres sobre los hombres (léase religión institucionalizada).
Por ello, pienso que efectívamente el carácter es importante, pero no el de los que se alimentan de religión sino de la presencia de Jesús en sus vidas. De aquellos que no buscan construir su propio reino y nombre sino que están al servicio de los demás…
Un abrazo desde Perú.
Jorgix
Genial!!!
Lo compartiré con mis relacionados.
Saludos mi hermano.
Guauu impactante!
Todo lo que escribiste es de mucha edificacion, ya que es importante tener un caracter bien formado.
Los integros son los que habitan en el monte santo, los que hablan verdad y como la verdad es Cristo y el debe abundar en nuestros corazones, ya que de la abundancia del corazon habla la boca; entonces hablemos de Cristo ya que en el se basa nuestra fe; el es el cimiento de todo hijo de Dios, con un cimiento asi es imposible que te muevan de la verdad, en cuanto a los valores, no tomemos el parametro del mundo sino tomemos los parametros de la palabra asi no nos desviaremos ni a diestra ni a siniestra. formemos a Cristo en nosotros y asi sabremos que tenemos el caracter para hacer todas las cosas.
bendiciones, bye.
Hola.Es primera vez que visito este sitio.
Dios me ha estado mostrando estos día que a pesar de tener muchos dones y capacidades tengo un carácter DEBIL. Esto me ha entristecido pero nuestro buen Dios no me ha dejado sólo con el “diagnóstico” de la enfermedad sino que tambien me ha hablado de la “cura”. Gracias a Dios por usar medios como éste. El artículo me ha golpeado pero era necesario. “es más importante el SER que el HACER”, que gran verdad.
Seguiré visitándoos desde Alicante,España. Bendiciones
Excelente articulo,te felicito hermano Rafael.
que Dios te siga usando.
Bendiciones!!!
Desde aqui de San Pedro Sula.-Honduras.
José Castro
Deja tu comentario!
o a nuestro RSS →
Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
Últimos comentarios
Conversemos!