Tres técnicas para facilitar el aprendizaje
En este artículo compartiré tres técnicas que he venido utilizando últimamente con relativo éxito para facilitar el proceso de enseñanza, mejorando la comprensión y aumentando la retención de lo compartido. Las tomé de diferentes fuentes, pero sobre todo de la práctica. Espero que les sean útiles.
Mostrar primero el camino
El proceso de aprendizaje es como involucrar a alguien en un viaje y llevarlo de la mano. Las personas, antes de motivarse a participar, necesitan tener información clara y precisa sobre de dónde están ahora, hacia dónde las pretendes llevar y cómo las transportarás. Una formula que estoy implementando para resolver esto es la siguiente. Saludo a la congregación, les planteo la situación actual (mejorable), les vendo una situación ideal posible y les pido que me permitan conducirlos hacia allá por medio de 3 principios bíblicos que primero solo les menciono para pasar inmediatamente a desarrollarlos (explicarlos, ilustrarlos).
Contar historias
A menudo, semanas después de compartir una enseñanza, le pregunto a las personas que cuáles cosas recuerdan, y vez tras vez, lo más memorable son las historias. Contar es un arte, y como tal, puede desarrollarse. Hay personas que cuentan con gusto cualquier trivialidad y logran mantener en vilo a quienes les escuchan, otras cuentan la historia de su vida y no despiertan el mínimo interés. Las historias atraen por varias razones, entre ellas: se cuentan de forma más natural, a todos nos gustan los mensajes personales, cosas que le suceden a la gente. Creo que leer muchos cuentos es el primer paso para aprender a contarlos, pero de entrada, sirve conocer el proceso de toda historia es este: situación, nudo, desenlace.
Utilizar taglines
Solo hay algo más memorable que una historia y es una frase corta que contenga mucho significado. Esto no siempre lo logro, pero en cada enseñanza intento dejar una expresión corta en la mente de la iglesia. Esto se logra tallando las ideas de forma tal que se alcance el mayor significado utilizando el menor número de palabras o letras y repitiendo la expresión una y otra vez durante la enseñanza. Les dejo algunas con las que he intentado y tenido relativo éxito: Cristiano 24/7 y Dios cuida de mí.
Un bonus…
Agrupar los principios en grupos de tres. Existe algo en nuestro cerebro que nos hace procesar mejor la información cuando la recibimos en bloques de tres. Quizás sea la familiaridad, pues desde niño estamos acostumbramos a las trilogías (preparados, listos, fuera; preparen, apunten, fuego; la trinidad, los tres padres de la patria). Recuerdo que me volví un lío en la clase de física cuando el maestro nos dijo que los estados de la materia ya no eran tres (sólido, líquido y gaseoso) sino que había que agregar un cuarto: el plasma. Esto también es válido en la enseñanza.
El miércoles pasado estuve hablando en una congregación sobre madurez espiritual y les compartí tres herramientas para lograrla: lectura de la Biblia, oración constante y pasar tiempo juntos (congregarse). Pude darle dos más, pero preferí dejarlos para otro momento y concentrarme en que primero recuerden éstos. Este artículo también tiene tres puntos, espero que los recuerden. También utilicé tres puntos en el artículo Soluciones profundas (habilidades, información, experiencia) en una doble trilogía, pueden leerlo y analizarlo.









Realmente magnífico Rafa
Gracias Jaaziel. Luego compartiré otros 3
Estan muy buenas esas tecnicas. Bendiciones.-
gracias Hermano por compartir estas bendiciones. que el Señor le guarde y Bendiga.
Ray, gusto en verte. Ojalá y te sean útiles.
Saludos Andres, bendiciones también para ti. Bienvenido a PezMundial.
Hola Rafael, queria decirte que no solo agregando un estado mas (el plama), sino tambien con un planeta menos. Osea, disminuyendo la monotonia de las palabras (la forma de la enseñanza) asi esta llegara con mas eficasia a las mentes. bajando por el canal del corazon.
Gracias por el dato Melissa. Bienvenida a PezMundial.
Hola Rafael, DTB. Siempre visito PezMundial y leo tus artículos y de verdad que me han servido de mucho, gracias. Me gustaron mucho las técnicas, sobre todo la de utilizar taglines por que recuerdo que los utilizaste en un campamento de la ADEE y nunca he podido olvidar la frase “El mundo es un sistema de valores opuestos a Dios”, las que mencionaste, entre otras; las cuales en ocasiones utilizo. Bendiciones…
Para contar historias visite http://www.contare.org
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Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
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