Relaciones públicas en la iglesia
Le comenté a alguien que me interesaba asistir a determinado lugar con el objetivo de conocer a determinada persona. Me preguntó la razón y le respondí que quisiera tenerla cerca pues tiene acceso a otra persona que pienso podría serme muy útil dentro de un tiempo en determinado proyecto. Me contestó que no le parecía correcto que yo deseara conocer una persona con el objetivo de que me presente otra a la cual solo pensaba «utilizar». Quise intentar arreglarlo, pero ya era muy tarde, había pasado por político o relacionista público dentro de la iglesia.
Lo que no sabe es que hago esto frecuentemente: me muevo con los ojos bien abiertos intentando encontrarme en el camino gente con talento, recursos o deseos de trabajar, para acercármele. Es más, me atrevo a decir que todos lo hacemos hasta sin darnos cuenta. Regularmente, cuando nos acercarnos a alguien es para buscar algo: compañía, ayuda o simple diversión. Eso no quiere decir que nos mantengamos cerca después de haberlo conseguido o que también nos acerquemos a aquellos que no pueden darnos nada, para darles. También yo me he encontrado en el otro lado, en ocasiones he sabido que alguien se me ha acercado no con la intención de buscar mi amistad, o la de ayudarme, sino con el objetivo de utilizarme en algo; y con gusto me he dejado utilizar. (En República Dominicana decimos que esto es un número bonito y un jugador dispuesto.)
Constantemente involucro a mis amigos en mis proyectos (los uso) y aporto con mis dones, habilidades y recursos en los proyectos de ellos (me dejo usar). Cuando Cristo encontró a Pedro haciendo lo que este pescador sabía hacer, pescar, no le dijo «te invito a ser mi mejor amigo», sino, «sígueme, y te haré pescador de hombres». Y cuando Felipe, uno los discípulos que recientemente había integrado, le presentó a otro de su conocidos (Natanael), le dijo: «He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño» ―conocía su perfil―, y luego «cuando estabas debajo de la higuera, te vi» ―al parecer desde antes estaba deseando acercarlo―. El maestro llegó a amar a sus discípulos, al punto que los llamó amigos, pero inicialmente los invitó a trabajar, a dejarse usar por una causa que era más grande que todos ellos.













Me encanto este artículo q verdaderamente me hace reflexionar en muchas en mi vida, también mencionastes de q sin darnos cuenta a veces pedimos ayuda a las personas para un trabajo en particula y de ahi surge el analisis de esa persona en q podriamos contar para otras ocasiones o proyectos. Excelente artículo sigue hacia adelante q Dios te siga usando para su gloria.
Bendiciones Rafael, mi hermano.
En esa misma linea, ¿No será licito hacerlo también con “gente del mundo”? gente llena de talento.
Es interesante al respeto el papel de Hiram en la construcción del Templo en época de Salomon
Saludos Eliel, bienvenido a PezMundial.
Jazziel, totalmente de acuerdo. Puedes ver un artículo que escribí al respecto en el 2005: Dejemos servir a los no creyentes.
Yo creo que el asunto está en no acernos a la gente simplemente para “cazarlos” para mi provecho, sino que eventualmente nos acerquemos a las personas simplemente porque son personas y son valiosas por lo que son y no por lo que nos puedan portar.
Hola rafa, realmente te conozco desde q tenias la pagina de jesus.com.do , solo q ahora se llama Pezmundial me encanta tiene un toque mas diferente pero luego seguimos hablando chao, saludos desde Puerto Rico
Muy cierto Carolina. Quizás sirva tener bien presente que el proyecto no es nuestro, sino de Dios. Aunque creo que también para nuestros proyectos personales, en menor medida, también se aplica.
Eliel, disculpa el olvido. Pues me da gusto que hayas encontrado el Pez.
hola men, realmente mi optica a cambiado creo que las personas que tiene un ambiente diferente en la sociedad no quiere decir que no sea cristiano o puedan vivir en este mundo, una cosa es este mundo en el que vivimos y otra cosa es involucrarse en el, pienso que estando en la medio de la sociedad puedo atrapar mas almas a Dios.
Saludos Legend, gusto en verte.
Hola, es primera vez que veo esta página pero ya he leído como 12 artículos, al leer algunos de los artículos, no es “descubrir el hilo negro” como decimos en mi país (México) pero sí el que Dios nos recuerda muchas cosas que hemos dejado de hacer o que no estamos haciendo bien. En mi opinión respecto a este artículo de acercarse a alguien para provecho, mi pastor siempre nos anima a acercarnos a gente que sabe y nos dice que le exprimamos el conocimiento y aprendamos de ellos, además si nos juntamos solo con gente más deprimida o con un poco menos conocimiento que nosotros, cómo les daríamos de lo que Dios nos ha dado? Entonces cómo podré utilizar los dones si finalmente son para la edificación de la Iglesia? Bueno espero que a nadie le moleste mi opinión. Mil gracias Sr. Pérez por sus sugerencias y experiencias compartidas. Dios le siga dando sabiduría, conocimiento y gracia.
Deja tu comentario!
o a nuestro RSS →
Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
Últimos comentarios
Conversemos!