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La iglesia necesita medir

Rafael Pérez Iniciativa Social, PezMundial 5,844 Lecturas

Hace unos años leí en el libro La Comunidad del Futuro un capítulo de Stephen Covey donde sostiene que ni las organizaciones sociales ―incluida la iglesia― ni los gobiernos pueden hacer tanto como las empresas por mejorar la calidad de vida de la gente, pues a diferencia de las empresas, dichas instituciones no miden sus frutos en base a criterios objetivos. Este mismo concepto lo desarrolla el economista C.K Prahalad. Aunque no quisiera compartir esta idea, ya que es contraria al objetivo de PezMundial, sería imposible para mí negarla, pues es un retrato de nuestra realidad: nosotros en contadas ocasiones medimos el éxito de lo que hacemos, y para muchos, medir es malo.

ReglaEn la imágen: La regla, un instrumento de medición.


Regularmente la iglesia solo cuantifica la cantidad de sus emprendimientos (10 campañas, 4 cultos, 3 misiones) pero no se detiene a medir el éxito de los mismos, y lo que es peor, responsabiliza totalmente a Dios por los resultados. Nuestro paradigma es este: siembra la palabra a tiempo y fuera de tiempo sin preguntarte sobre los frutos, pues el crecimiento lo da Dios. Lo sorprendente es que la Biblia enseña todo lo contrario: sus páginas están repletas de números ―hay libros dedicados exclusivamente a ellos―, de mediciones y estimaciones de rendimiento.

Quien tenga dudas sobre la importancia de medir los resultados, que lea la parábola de los talentos, allí queda demostrando con claridad meridiana que Dios sabe cuánto ponemos a rendir lo que nos entregó, cuándo nuestros «negocios» generan perdidas, se mantienen estancados, se duplican o se triplican. Y lo que es más revelador: dice que a quien no produce tanto como él espera ―según su capacidad―, le quita lo que le fue entregado para ponerlo en manos más productivas (optimizar). Para producir mejor con lo que Dios nos ha dado necesitamos comenzar a medir, y hacerlo bien.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com



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