Campamento evangelístico
Estuve reunido ayer con unos amigos que están organizando un campamento evangelístico ―el nombre me recuerda el documental Jesus Camp― donde posiblemente estaré compartiendo unas enseñanzas. Les preguntaba que cuál era su expectativa con el mismo: hacer que la gente levante las manos y baje de la montaña con la cara resplandeciente o quitarles algunos prejuicios, responder sus preguntas y animarlos a seguir a Cristo, sin aspavientos, espectáculos o presiones histriónicas. Sobre todo, me preocupa qué pasará con los que queden motivados luego del evento.
Uno de los objetivos de PezMundial es invertir la campaña evangelística tradicional: en vez de traer gente a la iglesia para que un creyente con poder de convencimiento les haga el llamado (se los gane), llevar la iglesia donde está la gente, no para ganar o vencer, sino para conversar e integrar; como mucho convencer. Acordamos que si se logra realizar el campamento, nos comprometeríamos a seguir compartiendo con los asistentes después de terminado el evento, que el objetivo no sería meterlos en la iglesia, sino, seguir siendo la iglesia en medio de ellos.









Como nos es muy difícil encontrar a Rafael en el MSN entonces hemos decidido dejarle aca el mensaje.
El ministerio Amen-Amen, Inc. posee un servicio que llamamos ‘Titulares Cristianos’ donde se recopilan, de cientos de fuentes, todas las noticias, comentarios, etc. que tienen que ver con nuestra Fe.
Desde hace algún tiempo se han incluido algunos Blog de “Despues del Domingo” y ahora hemos considerado incluir algunos de “Pez Mundial” por considerar que persigue el objetivo de no ‘meterlos en la ‘iglesia’, sino, seguir siendo la Iglesia en medio de ellos’.
Esperamos ser de bendición para su sitio…
Saludos David, gracias por tomar en cuenta a PezMundial. Siéntete libre de utilizar estos contenidos o enlazarlos desde Amen-Amen.
PD: últimamente estoy medio desconectado de MSN.
Que interesante esta propuesta que considero muy acertada. Hay personas que tienen carencias y llevarles la palabra, no esperar que vayan ellos a la iglesia, es excelente iniciativa.
Quedas formalmente invitada Ginnette. Seguimos conversando.
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Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
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