Alineando los intereses
Siempre me ha llamado la atención del ministerio de Jesús la forma en que logró reunir un grupo de personas tan dispares en profesiones, contextos socio-culturales, socio-económicos, caracteres, intereses y motivaciones para que funcionaran y trabajaran juntos por una misma causa. Por ejemplo, me es difícil entender que temas de conversación podía tener Pedro, un pescador, con Leví (Mateo), un recaudador de impuestos. (Pedro quizás tenía inicialmente a Mateo por ladrón, y Mateo a Pedro por pobretón.)
Pero no son solo estos, si se les agrega a la lista de sus doce discípulos la gran cantidad de gente que le daba seguimiento al ministerio de Jesús el asunto se complica: hombres con poder político que le seguían en secreto, algunos adinerados que al parecer aportaban dinero o por lo menos sus casas, pobres necesitados que buscaban un milagro, maestros de la ley ―pensadores― que siempre prefieren filosofar a actuar y un amplio grupo de mujeres, las cuales tienden a ser territoriales; sin olvidar a sus familiares, que sino por el vínculo ministerial, sí por el familiar estoy seguro que también querían tener cerca (disponible) a su pariente y disponer de algunas horas de su ajetreada agenda.
Limitándonos a los doce, el grupo más cercano, las expectativas, intereses y motivaciones de muchos de ellos eran diametralmente opuestas: unos querían poder entre sus iguales, a otros les interesaba el dinero y a unos cuantos derrotar a Roma, el reino que tenía oprimido a Israel. La forma en que Cristo logró alinearlos no fue por medio de una reunión de un día, sino, pasando tiempo con ellos e ir tejiendo para todos algo que ninguno tenía pensando: una visión de un lugar donde todos los intereses conversen en pos de una causa en común: la iglesia.
Al final, la mayoría dejó de lado sus proyectos particulares y adoptó la causa común, quizás el único que no dio este paso fue Judas, que al ver el giro que eventualmente tomó el proyecto de Dios, rumbo a la cruz, fue y vendió al maestro a precio de vaca muerta, algo totalmente entendible tomando en cuenta que su motivación personal era el dinero. He descubierto que para lograr lidiar con la hoya de presión que era alinear este equipo tan dispar, Cristo utilizaba tres estrategias diferentes:
- Ser un puente. Una estrategia común del maestro era que unos visitaran la casa de los otros. Estas visitas tienen un significado especial, pues de otro modo no hubieran sido posibles. Desde que Cristo inició su ministerio se interesó por llevar con él a sus discípulos a todos los lugares: festividades, comilonas, actividades religiosas. En gran medida, lo que más une las personas son sus experiencias en común, pero los ricos van a sitios diferentes a los pobres y los cultos entran en contacto con expresiones distintas a los no cultivados. Cristo se las ingenió para que a partir de su llamado todos sus discípulos, sin importar su origen, pasaran tiempo juntos, interactuaran y crearan nuevas experiencias comunes. Cristo se convirtió en el puente que unía todos estos mundos que antes eran extraños.
- Ser un traductor. Los malentendidos son la orden del día en un grupo de personas que se comienzan a conocerse. Un ademán, una mirada o una palabra no siempre significa lo mismo para todo el mundo. Por eso, Cristo tenía que colocarse en medio del uno y del otro para que se pudieran entender, a pesar de que hablaban el mismo lenguaje. (Mateo, tienes que hacer el esfuerzo por entender a Pedro, él es un hombre de acción y tú eres un poco más reflexivo, no se enfrenten, compleméntense.)
- Ser un mediador. En ocasiones, ni las experiencias comunes ―el puente― ni la traducción parecen funcionar, a fin de cuentas, en todo grupo de personas es natural que sucedan conflictos. Para resolver eso, Cristo utilizaba la mediación. Si se media adecuadamente, hasta el problema más grande puede se convertido en una oportunidad de crecimiento. Regularmente, cuando dos personas se encuentran enfrentadas y logran ponerse de acuerdo terminan acercándose más.













EXCELENTE COMENTARIO, EN VERDAD ESTAS TRES CARACTERISTICAS DE JESUS MARCO LA DIFERENCIA COMO UN GRAN LIDER EN MEDIO DE LOS SUYOS.
ADELANTE !SI SE PUEDE!
Saludos Johnny, me alegra que el artículo te sea de utilidad. Bienvenido a PezMundial.
Saludos Rafael Pérez, me ayudan muchos tus apreciaciones acerca de Jesús en areas que nosotros como humanos necesitamos aplicar tanto en nuestra vida así como con los que nos rodean, cumpliendo asi el ….amaos los unos a los otros…Bendiciones para ti.
Excelente articulo el de RAFAEL PEREZ sobre las tres caracteristicas de JESUS en su didactica para enseñar.El ser humano es tan complejo y tan lleno de prejuicios que necesitamos que DIOS sane nuestro corazón. Cordial saludoybendiciones.
Saludos Pati, es este nuestro gran reto como sus seguidores: ver lo que hacía Jesús y cómo lo hacía para imitarle. Seguimos conversando.
Saludos para ti también Hoover. Bienvenid@ a PezMundial.
Rafael,
Tienes un texto de la Biblia donde se puedan ilustrar estas caracteristicas de manera simple? Viendo la accion y el contexto nos puede ayudar a imitar con buena perspectiva.
Carolina
Saludos Carolina, creo que la primera parte del evangelio de Juan (cuando el maestro llama a sus primeros discípulos) ilustra muy bien el punto. Seguimos conversando.
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Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.
Es muy cierto que no todo el mundo tiene la capacidad de moverse de una realidad socioeconómica a la otra, pues hacerlo requiere primero tener las oportunidades necesarias y luego pagar un alto precio en carácter y sacrificio, y cierto también es, que aquellos que lo pagan con frecuencia son perseguidos por quienes se quedan rezagados.
Aquellos que poseen mucho conocimiento (ya sea porque se sacrificaron para adquirirlo o porque tienen una mente privilegiada) a menudo no son los más aventajados. Esto sucede porque se obvian otros dos puntos de apalancamiento (aparte del conocimiento) de igual o quizás hasta mayor poder e importancia: la experiencia y las relaciones.
Este método lo he puesto en práctica (con mayor y menor rigor y relativo éxito) para determinar la viabilidad de proyectos tan variados como la escritura de artículos, distribución de materiales, preparación de enseñanzas y conferencias e iniciativas de discipulado dentro de mi iglesia local. Al ser sumamente genérico estoy seguro de que sería extrapolable a otras áreas.
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