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Abrumado por la información

Rafael Pérez Personales 868 Lecturas
Con esta entrada doy inicio a lo que he denominado mi «semana de la organización personal». Iré compartiendo en la medida de lo posible las ideas que tengo al respecto. Mi meta es que para el próximo viernes 30 tenga la situación racionalmente controlada. Se aceptan sugerencias.

InformaciónRecibo y leo más información de la que es humanamente posible procesar. Esta información me llaga por tantos medios diferentes que se vuelve inmanejable y con tanta velocidad que se convierte en ruido. El año pasado escribí dos veces algo al respecto, primero hablando de la forma en que aprendo y después sobre la forma anárquica en que archivo.

Me gusta leer y conocer, por placer y por utilidad. Pero este caos de información deriva en los siguientes inconvenientes:

  • Termino conociendo de todo un poco, aunque sin mucha profundidad. Esto no es del todo malo. Ser un generalista me es útil cuando estoy enseñando. En la preparación tengo muchas referencias a incluir (asuntos generales que se vuelven particulares con un poco más de investigación) y en la predicación tengo mucho material que convierto en ilustraciones (verdades explicadas con ideas prácticas) a vuelo de pájaro, sobre la marcha.
  • Me entero de cosas triviales y se me pasan los asuntos realmente importantes, como leer la Biblia, actividades o fechas. Tengo una agenda en la PC, otra en la PDA (Computadora de mano) y papelitos regados —servilletas incluidas—, pero no funcionan. Compré una Palm para llevar una agenda organizada, pero al final, solo la uso para leer libros digitales (los paso a PDF y los leo ahí). El mayor problema de las PDA (Palm, Ipaq, BlackBerry) es que las herramientas de organización (llevar agendas, tomar notas, hacer cada cosa a su tiempo) son más una aptitud personal que un problema tecnológico. Si no tienes el hábito de llevar una agenda en papel, tampoco no lo tendrás para llevarla en forma electrónica.
  • Cuando encuentro algo útil, en el mar de información donde me muevo, no estoy disponible para procesarlo, y termino olvidándolo.
  • Paso más tiempo cerca de un monitor que cerda de mis seres queridos. En parte esto es inevitable a corto plato, pues trabajo con tecnología. Estoy obligado, de 8 a 5. Ahora, cuando estas tirado en una cama con una laptop al lado y un café en la mano, recibiendo más y más información, ya es un problema.

El mejor libro que he leído sobre organización personal es el de David Allen, Organízate con eficacia, o GTD (Getting Things Done). Su punto principal sería dejar la mente vacía, quitarnos todos los pendientes de la cabeza y colocarlos en una bandeja de entrada, para ser procesado en el futuro. En otras palabras: funcionar más como un sistema de procesamiento de información y menos como un almacén mental de cosas pendientes por hacer o leer. Estoy desempolvado las ideas de este libro e intentando conseguirlo nuevamente (lo presté y no regresó). Iré compartiendo las ideas sobre organización personal que ponga en funcionamiento a lo largo de esta semana. A ver qué logro de aquí al próximo viernes.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com



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