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La destrucción de la religión

Rafael Pérez 11 April 2006 : 12:31 am 1,288 Lecturas
Mientras almorzábamos le dije a mis tíos, el domingo pasado, en broma, que enviaría una carta de amor a su congregación por algunos puntos algo fuertes —sobre la religión— que traté en una enseñanza. Con este artículo espero cumplir mi promesa.

ReligiónEl domingo pasado estuve compartiendo una enseñanza en la Iglesia Misión Bíblica. Estos hermanos tienen un lugar especial en mi corazón —no, no es un cliché—, realmente disfruto mucho cuando estoy con ellos. Mis tíos, primos y varios amigos cercanos pertenecen a esta congregación. Estar con ellos es como estar en familia. Pero a pesar de todo esto, la familiaridad no es lo que más me atrae, sino, que allí puedo ser totalmente transparente, hablar de mi corazón al corazón de ellos.

Será por la cercanía, pero en Misión Bíblica como que me siendo con más confianza. Regularmente mido mucho mis expresiones y soy muy cuidadoso con los temas que trato en las iglesias donde mi invitan. No deseo crear conflictos o divisiones, digo siempre que son más las cosas que unen que las que nos dividen, por lo que hago el esfuerzo por predicar mensajes no ablandados, sino, por decirlo de un modo, neutrales.

Siempre me han molestado los predicadores que al ser invitados a una congregación ajena sueltan un bombazo en forma de sermón para decir adiós, ahí nos vemos, y dejar el lío armado. Mi deseo es predicar con amor, sinceridad y humildad, enseñanzas no conflictivas en congregaciones ajenas —en la mía ya me toleran un poco más—, y dejar por estrito aquellos puntos más traumáticos, para que entre todos conversemos.

Vengo a hablar de estas cosas, pues el domingo traté un tema difícil: la destrucción de la religión. Les explicaba a mis hermanos de esta congregación la forma sistemática en que Cristo eliminó la hipocresía religiosa. Introduje presentando los elementos comunes de la mayoría de las religiones: Normas complejas, estructuras de poder y lugares santos. Después fuimos viendo como el maestro eliminaba cada elemento de estos en el evangelio de Mateo.

Al final de la reunión pasó algo interesante. Una de las jóvenes se me acercó preguntándome sobre algo que mencioné en una serie de artículos anteriores. Me dio gusto saber que en las congregaciones que regularmente visito también hay hermanos que leen las letras que junto en este lugar.

Después de predicar fui a almorzar a cada de mis tíos, y bromeando sobre el tema tratado, les dije que enviaría una carta de amor a su congregación. De todos modos, si algún hermano se sintió afectado, sea porque no entendió un punto o porque de plano estuvo en desacuerdo, le envío desde aquí mis disculpas, y tres abrazos.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com

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