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Del campo a la ciudad

Rafael Pérez 12 April 2006 : 11:06 am 483 Lecturas

MecánicoEsteban, el mecánico, le va narrando su historia al hermano Arturo, mientras le cambia el aceite de a su Toyota Corolla 87.
—Cuando era joven y vivía en el campo, me convertí —le decía desde abajo del auto como sacándole conversación—, era evangélico. Hasta cerraba el taller los domingos. Pero usted sabe como es la vida, a uno le llegan las obligaciones y tiene que hacerse cargo.

Arturo, miembro de la nueva iglesia evangélica de la comunidad, había conocido a Esteban repartiendo tratados. Para ese entonces le entregó una literatura llena de versículos con su cara evangelistica y lo invitó al culto del domingo. Este la recibió de buen agrado, con sus manos llenas de grasa, y aprovechó para poner a sus órdenes el pequeño taller. La guardó en su mono azul y continuó apretando tuercas.

—¿Y cual es la diferencia entre el campo y la ciudad?
Le causó curiosidad el hecho de que dijera que antes era creyente, como si el hecho de salir del campo era lo que había provocado que dejara la fe.
—Es que en el campo no había televisores, ni mucha vida social. Además, uno tenía su ropita nueva y había que ponérsela el domingo, para ir a bailar a la terraza o para visitar la iglesia. La mayoría de los hombres preferían el baile, pero yo no. Mercedes, la mujer que me gustaba, no bailaba, era evangélica. Y uno enamorao se mete en cualquier cosa.

—¿Pero por qué no buscaron una iglesia en la ciudad? —le cuestiona.
Después que nos mudamos para la capital, Mercedes comenzó a jugar bingo con las mujeres del barrio y yo empecé a abrir mi tallercito el domingo por la mañana.

Estaban terminó el trabajo y Arturo encendió el motor de su auto. Le pasó el dinero por la ventanilla. Prefirió dejar la conversación ahí, pues la liga de Softball a la que pertenecía jugaba el domingo en la tarde, a la misma hora del culto evangelístico al que lo había invitado, y su mujer veía la novela los jueves por la noche, en el horario del culto de damas.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com

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