Llegando del concierto — PezMundial
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Llegando del concierto

Rafael Pérez 19 December 2005 : 9:59 am 422 Lecturas

Concierto Juan Luis GuerraDespués de asistir al concierto que ofreció el sábado Juan Luís Guerra para todos los dominicanos solo diré que estuvo excelente. No pretendo hacer una reseña del mismo, pues ya varios medios lo han hecho. Además, como regularmente evito los conciertos no tengo marco de referencia. Solo diré que para mí fue más que bueno, no podía pedir más.

Paso a lo que quería compartir, y es la gran puerta que abre para el cristianismo un evento como ese y con un artista como Juan Luís; un creyente que no ha dejado de ser dominicano ni de cantar nuestra música: el merengue. Quizás para la gran mayoría fue solo un concierto; otros lo verán como un concierto de un gran dominicano, y que como agregado, también es creyente. Yo lo veo como una gran plataforma, un puente entre dos mundos donde para ser sinceros, hay que decir que funcionan dos vías, pero que es importante que esté abierto. Ese es el riesgo de conversar, ellos pueden ser atraídos por nosotros y nosotros por ellos.

De un lado estamos los cristianos, tradicionalmente elitistas y deseosos de vivir en un globo azul con versículos bíblicos en las paredes, en nuestra zona de comodidad. Al otro lado del puente están los no creyentes, con bastantes prejuicios sobre los cristianos y muy poco receptivos a nuestro mensaje (por culpa nuestra). Se puede defender el argumento de que estos lados nunca deberían acercarse, pero lo que más le conviene al evangelio es la interacción de las partes, una conversación amistosa en un terreno neutro donde todos podamos expresarnos, y ahí es que ubico el concierto de ayer.

Llegué bien temprano al estadio y fui dispuesto a tolerar. Un hermano me dijo que prefirió quedarse en su casa para evitar estar al lado de alguien que tuviera una cerveza en la mano. Pensé decirle que estaba siendo injusto, pues si el otro lado soporta nuestros megáfonos, tratados atemorizantes, panderos y mensajes fatalistas, deberíamos por lo menos soportarles una presidente (cerveza dominicana). Al final no le dije nada pues ese tipo de personas difícilmente entra en razón, con su traje religioso les basta y les sobra. El punto es que no se puede conversar si no existe tolerancia entre las partes, y si esperamos que nos escuchen debemos aprender a escuchar.

Volviendo al concierto, realmente no me tocó un sitio “cristianamente cómodo”, tenía de un lado un señor que fumaba como chimenea y alrededor mío toda una multitud de dominicanos bailando merengue cerveza en mano, pero no esperaba menos que eso, y realmente me sentí muy bien. Delante de mí estaba sentada una hermana de esas que usan faltas bien largas, hasta los talones. Al parecer pensó que el concierto era solo de Para Ti, Soldado de Guerra y Las Avispas, salió disparada con las primeras tres bachatas.

Me sorprendió la forma tan bíblica y abierta en que Juan Luís expresa su fe. Cuando habló de que no hay amor más grande que aquel que pone su vida por sus amigos (Juan 15), le explicó a la gente el sacrificio de Jesús de forma clara y sencilla, mucho más preciso que muchos predicadores y cantantes cristianos. No se puede decir que Juan Luís hizo un llamado del tipo levante su mano y pase al altar, pero creo que está compartiendo su fe, y bastante bien que lo está haciendo.

Pienso que muchos dominicanos ayer estuvieron compartiendo con cristianos, ya sea desde el asiento de atrás o desde la plataforma. Vi creyentes saltando y gozándose su concierto, se veían alegres, vivos y para nada inmorales. Creo que hasta alcancé a ver una pareja de esposos cristianos bailando la bilirrubina. Los amigos tuvieron la oportunidad de vernos siendo iglesia fuera de un templo y con esto fuera de nuestra zona de seguridad. Ahí es donde veo la importancia de este concierto, desde mi perspectiva cristiana: podemos usarlo como puente para ir al mundo, que los amigos nos vean interactuar como seres humanos, normales, dejar de ser bichos raros sin perder nuestros valores cristianos, pero para esto se necesita una porción más de tolerancia. Yo les perdone sus cervezas y ellos me toleraron los “gloria a Dios” que se me salieron entre canciones.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com

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