Escuchando Imagine, de John Lennon, comprendí que él no quería ir al cielo mañana, sino disfrutar hoy sus beneficios; en otras palabras, quería una iglesia. Lamentablemente, los cristianos vivimos como dice Lennon, deseando tener mañana las cosas que podemos tener hoy, si solo comprendiéramos lo que es el reino las cosas serían muy distintas.
Imagina que no hay cielo, es fácil si lo intentas, ningún infierno bajo nosotros, sobre nosotros solo cielo, imagina a toda la gente, viviendo para hoy.
Estoy cansado de esperar el cielo que predican las religiones, quiero vivir hoy el reino que Cristo estableció para nosotros hace más de mil años. Solo imagina.
Imagina a toda la gente viviendo la vida en paz. Puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único, espero que algún día te nos unas, y el mundo será uno.
Pueden leer las letras o descargar la canción.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.