Les dejo una selección de los artículos publicados el mes pasado (Octubre) con algunos comentarios sobre cada uno de ellos. Intentaré hacer un resumen como este a finales de cada mes. Los demás están en el archivo de reflexiones:
Si deseo alcanzar para Cristo a mi generación debo entenderla. Creo que la iglesia debe pararse al lado del camino para ver pasar a personas como Fito, Dostoievski o David. Gente real con dolores y necesidades reales hablando y cantando de realidades. Cantemos lo que sentimos, no lo que deberíamos sentir.
Los más grandes líderes de mi generación no saldrán de los seminarios bíblicos, tendremos que irlos a buscar en las familias destruidas. Pídele a Dios que te quite cualquier cosa, pero nunca tus experiencias de dolor.
Mucha gente no experimenta una sensación especial o sobrenatural después de pedir perdón. Si nos centramos en el carácter de Dios podemos experimentar una convicción de limpieza, aunque nuestras emociones digan otra cosa.
Hay un hermano que con todo el amor que puede caber en un corazón cumple la gran comisión en su trabajo. Es chofer de transporte público y mientras transita de parada en parada hace lo que tiene a su alcance para compartir su fe: sintoniza a todo volumen su emisora cristiana favorita. Espera sembrar la palabra en los corazones, lamentablemente la radio está de maratón, pidiendo dinero, solo puede sembrar la duda, el prejuicio y la mala voluntad en la mente de sus clientes.
Debemos sentirnos bien en el piso donde Dios nos ubicó, no importa el nivel donde estemos, podemos glorificarle en maneras diferentes.
No sé en que momento sucedió, pero nosotros, que iniciamos una reforma dentro de la iglesia católica colgando preguntas en las puertas de las parroquias, ya somos tanto o más conformista que ellos. Y sí, seguimos cobrando indulgencias.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.