Hace mucho que no asisto a un concierto multitudinario, ni cristiano ni de ningún tipo, pero creo que en este no me quedo. Juan Luis Guerra, después de ganar dos Grammy, regresa a Santo Domingo con su tour, celebrando los 20 años de su orquesta, la 440. Después de su muy sonada conversión, Juan Luis entró en la lista de cantantes permitidos por la santa inquisición evangélica, junto a toda su obra. Ya hasta el farolito y la bilirrubina se permiten y se tararean, paradojas de nuestra cultura cristiana. Realmente me gustaban más sus producciones anteriores.
En sus palabras:
En todos los escenarios siempre contamos con muchos hermanos dominicanos que nos hacen sentir su cariño, pero nada es igual a estar en su país.
Este será más que un concierto, será una gran fiesta para festejar mis 20 años en la música y espero poder brindarle al público lo mejor de nosotros.
Será el 17 de diciembre en el Estadio Olímpico.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.