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Los tres pisos

Rafael Pérez 26 October 2005 : 7:38 am 634 Lecturas

EdificiosMe llaman la atención las iniciativas sociales, la política y los negocios, una mezcla algo complicada tomando en cuenta que mi mayor interés: sembrar iglesias. Algo que me es útil para llegar a algún sitio sin perderme en el camino es saber donde estoy ubicado. Lo que mencionaré no es una teoría, ni una estrategia, nada parecido, solo la forma en que me organizo con relación a mis ideas, utilizando una imagen práctica.

Durando algunos años estuve muy interesado en emprender negocios. En cierto modo iniciar una empresa es como sembrar iglesias, pero con motivaciones diferentes. Me di cuenta que no sería negociante, pues me apasiona más el emprender que el ganar, no se puede ser un gran empresario sin generar grandes ganancias. Espero no ser crucificado por declarar cosas como estas, pero gran parte de la literatura sobre siembra de iglesias o iglecrecimiento está influenciada por los negocios, en especial el mundo de las ventas y el management.

Con relación a la política también tuve mi tiempo. Nunca he pesando incursionar en ella activamente, solo seguía el discurso político, los cuadros, las coyunturas. Tanto en los negocios como en la política mi gran pasión era emprender iniciativas sociales desde esa posición, involucrar la gente en la búsqueda de beneficios comunes.

Se pueden emprender iniciativas sociales desde cualquiera de las tres partes: las empresas, los movimientos políticos y las iglesias, pero de formas diferentes. La imagen que utilizo para explicar las iniciativas sociales con relación a cada posición es un edificio de tres niveles.

Las tres posiciones generan influencia sobre la gente, a esa influencia a veces se le llama poder. Poder es influencia e influencia es poder. Los políticos le dieron una connotación negativa al termino poder, pues lo relacionaron con el gobierno. El latinoamericano se siente engañado por la clase política y los gobiernos por lo que aborrece el término. Existe otra palabra un poco más atractiva que es la que ahora se maneja: liderazgo. Existe algo de diferencia entre poder y liderazgo, pero ambas posiciones dan influencia, que es a lo que quiero referirme.

Desear influencia no es malo, si se tiene la motivación correcta. Como dijo Ben Parker, el tío de Spiderman: Un gran poder conlleva una gran responsabilidad. La oración de Salomón en el Salmo 72 parece una petición egocéntrica y vanidosa. Salomón estaba pidiendo más tierra, dinero y prosperidad para el rey y su reino, en otras palabras, quería más influencia. La motivación para una petición tan extraña se encuentra en la misma oración:

Él librará al indigente que pide auxilio, y al pobre que no tiene quien lo ayude. Se compadecerá del desvalido y del necesitado, y a los menesterosos les salvará la vida. Los librará de la opresión y la violencia, porque considera valiosa su vida.
Salmos 72:12-14

El tipo de influencia que tienes sobre la gente depende de en que nivel del edificio de apartamentos de encuentres. Los políticos siempre están en el último piso, encima de todos. La influencia que un político puede tener sobre el pueblo es muy grande, lamentablemente los apartamentos más costosos son los del último nivel, para llegar ahí se necesita algo más que el sincero deseo de servir al pueblo. El más bien intencionado de los candidatos cuando llega a vivir en el piso de arriba está tan comprometido con tantos intereses que se ve con las manos atadas.

Los empresarios también tienen un gran nivel de influencia, están en el piso dos. Está muy de moda la empresa con sensibilidad social. Realmente los negocios son una buena plataforma para emprender proyectos sociales, el asunto está en que el principal objetivo de un negocio es generar beneficios para sus inversionistas, no devolver. En la mayoría de los casos en que las empresas devuelven al pueblo o invierten en proyectos sociales lo hacen como parte de su estrategia de relaciones públicas, para ganar más.

Siguiendo el mismo orden lógico, llegamos al primero de los pisos, donde está la iglesia. Las iniciativas sociales y la iglesia han estado más divorciadas que juntas en los últimos tiempos, las iglesias vienen a tener sensibilidad social cuando llegan a un punto donde la acumulación de recursos es tan grande que dar no es un sacrificio, sino una necesidad. Primero se compra un templo, cuarenta bancos y un buen equipo de sonido, luego, si queda algo, se invierte en la gente.

Aparte de que inicialmente no pensamos en dar, está la situación de los hermanos que inician en el primer piso para luego ir escalando. He dicho varias veces que no está mal que los cristianos incursionen en la política, el problema está en querer utilizar la iglesia, el primer piso, como trampolín para llegar a vivir en el penthouse. Como ciudadano de cualquier país un cristiano puede aspirar a servir desde el piso de arriba, lo que nunca debe hacer es manipular la iglesia para utilizar su influencia a favor de su candidatura.

Para ser de bendición al pueblo, los tres pisos deben de estar consientes de la influencia que ejercen y utilizarla de forma responsable. Debemos sentirnos bien en el piso donde Dios nos ubicó, no importa el nivel donde estemos, podemos glorificarle en maneras diferentes. Ya se extendió el asunto y falta la parte importante, ¿Cómo iniciar proyectos sociales desde la iglesia? Luego les comparto otras ideas, con la segunda parte.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com

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