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La persecución no tiene causas justas

Rafael Pérez 23 August 2005 : 11:51 am 304 Lecturas

Causas de la persecuciónContinúo transcribiendo la serie de enseñanzas del campamento Koinonía 2005, Rebeldes con Causa. Pueden ver el índice o la parte anterior. Esta es la ultima parte del primer mensaje titulado El precio de la rebelión. Pueden ver la presentación para seguir el hilo. Como en las demás transcripciones, he tratado de pasarla en forma literal.

La persecución no tiene causas justas (la mayoría de las veces). Yo puse ese texto ahí abajo chiquito porque hay hermanos que no viven la vida cristiana y por eso son perseguidos. Dicen que son cristianos, pero en el trabajo ponen zancadillas, andan serruchando el palo, y cuando los critican dicen: Me están criticando porque soy cristiano. No, no es de esos que estamos hablando. Lo digo porque hay cristianos que no viven la vida Cristo, y cuando los persiguen por esa causa entonces quieren juntar aquello con esto y no es igual. Policarpo, Ignacio, Juan, Pedro, todos ellos murieron por una causa justa, le perseguían por Cristo, no por sus errores.

Recuerdan este jovencito, ¿Cómo se llama? (Imagen de Forrest Gump) Forrest, no entendía por qué lo perseguían, eran un niño que tenía quizás problemas mentales, pero logró más que cualquiera de sus amigos. Es cierto, Forrest era diferente, pero Forrest lograba más. El decía: Tonto es el que hace tonterías. Hay miles de expresiones, el decía: La vida es como una caja de chocolates, nunca sabes cual te tocará. Pero fíjense, Forrest habló con el presidente de Estados Unidos, fue a la guerra, compró un barco de camarones. Logró más que cualquiera de sus amigos, entonces, ¿Por qué lo perseguían? Porque era diferente. Su amiga Jenny siempre le decía: Run Forrest, Run! Corre, Forrest, Corre. Era perseguido porque era diferente en un mundo de iguales, siempre el que es diferente será perseguido.

Ok, nos están persiguiendo, pero ¿Por qué? Ayer y hoy, por ejemplo:
Los cristianos en el primer siglo eran perseguidos por su indiferencia hacia la política y los asuntos públicos. Para los romanos, el honor de un hombre era ser un estadista, y quien no anhelaba estar en el gobierno entonces no era igual. Por eso les perseguían. ¡Estos locos no creen en la política, no creen en el gobierno! ¡Hay que perseguirlos!

Pero también miren esto, si por mano del caramba la cosecha no era buena, entonces había que perseguir cristianos. ¡Lo que pasa es que los dioses no están bendiciendo la cosecha de guandules! ¡Linchen cristianos! ¿Qué le cayó la mosquita blanca a las habichuelas? ¡Linchen cristianos!

¿Saben cómo en Roma amenizaban las actividades? Ellos agarraban a los cristianos y los llevaban al coliseo de dos en dos. Ya que los vamos a matar, saquémosle provecho. El pueblo se gozaba viendo como los leones desgarraban a los cristianos.

Rechazo a las costumbres paganas. Esta gente no adora a nuestros dioses, esta gente tiene unos gustos extraños. Yo se que a ustedes le ha pasado eso. Oye, tú como que eres diferente, tú como que no sales. Te rechazan. En un mundo donde todos están asimilando la cultura predominante, quien es diferente será perseguido. Pero a ti no te gusta lo que a mi me gusta, ¿en que te diviertes? Tú no gozas la vida, ¡Te vas a poner viejo en esa religión! Te critican, te maltratan, te persiguen de una u otra manera.

Un estilo de vida diferente. Fulano, que tu todavía no has estrenao… fulana, tú solamente tienes un novio… Fulana que tú no te has casado… ¡Te persiguen!, te tiran duro, te tiran al cuello, porque tú eres diferente.

Siempre recuerdo el testimonio de una joven, que cuando el círculo de amiguitas le estaba presionando porque ella era virgen… Porque miren, en esta sociedad la virginidad es un problema, ¡es algo como que hay que quitárselo de encima! ¡Que tú eres virgen! ¡Estas enfermo! ¿Qué tienes veintitantos y todavía? Te digo, en el mundo quien es diferente es perseguido. Pero a esta joven, las amiguitas la estaban atacando duro, cuando mas duro le tiraban ella se paró y les dijo: Miren, yo en cualquier momento puedo ser como cualquiera de ustedes, pero ninguna de ustedes en ningún momento pude ser como yo. Esa es la gran diferencia. Yo puedo ser como tú en el momento en que me de la gana, pero tú en ningún momento puedes ser como yo.

En el primer siglo había un estadista llamado Plinio el joven, el estaba confundido pues no entendía los cristianos. Decía, esta gente tiene ceremonias sencillas, no se meten con nadie, pero hay que perseguirlos. Le mandó una carta a Trajano explicándole cual era el problema, le decía:
“”…la suma de su crimen o de su error, sea cual sea, era esta: Que en un día determinado se reunirían antes del amanecer y cantaban entre ellos, por turno, un himno a Cristo, como a un dios, y se comprometían bajo juramento, no a ninguna maldad, sino a que jamás cometerían hurto, ni robo, ni adulterio; que jamás faltarían a su palabra; que jamás faltarían a lo que se le confiase aún siéndoles así exigido; y luego de esto solían separarse, y luego se reunían de nuevo para participar en alimentos comunes.” ¿Qué problema hay en eso? Ninguno… ¡pero eran diferentes!

Trajano mandó pa’tra una carta diciendo: No razones, viejo, solo persigue. Trajano estableció una política de no preguntes, solo mata. ¿Esta gente adora nuestros dioses? ¿Estas personas participan? ¿Saben lo ultimo que hicieron? Los romanos sabían que si le sacrificaban alimentos a los ídolos los cristianos no se los iban a comer. Ellos mandaban vino del templo pagano para el mercado y rociaban todos los vegetales. ¡Era para matarlos de hambre! Si ellos quieren comida que la siembren. A ellos no le interesaba que los cristianos llevaban un estilo de vida honorable, no le interesaba que los cristianos no roban, que no se metían con nadie, solo le importaba que esas personas no se acomodaban a ellos, y si no se acomodaban había que perseguirlos.

Rebelarse cuesta. Es muy bonito decir, yo soy cristiano, pero pagar, pagar con tu vida el precio de tu rebelión es algo que hay que decidir. Ser cristiano no es solamente decir, yo sigo a Cristo, ser cristiano es vivir como viven los hijos de luz. En el mundo en el cual tú y yo vivimos, nadie quiere ser el punto diferente, pero tu estas llamado a no conformarte al mundo, ni a sus normas. Lo que dicen allá afuera que es bueno no es lo que conviene, porque la sociedad tiene los valores invertidos. Ahora, tú estas en la luz y ellos no. Yo te propongo algo, puedes ser un Biker, tú puedes ser un Hippie, tú puedes ser un Punk, todo esto es muy fácil. Ahora, para ser cristiano estamos hablando de las grandes ligas. Aquí no se requieren 320,000 pesos para comprarte una motocicleta, aquí se requiere sacrificar tu vida, tus intereses, la necesidad tuya del momento siempre y cuando sea necesario por la causa de Cristo. Si vamos a hablar de rebelión, quiero que sepas desde un principio que rebelarse no es un juego. Hágalo bajo su propia responsabilidad. Dios les bendiga y nos vemos mañana.