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Adoremos jugando

Rafael Pérez 20 July 2005 : 12:16 pm 648 Lecturas

MonopolioQue me perdonen los hermanos más conservadores, pero siempre he pensando que aparte de su utilidad para la enseñanza, los juegos de mesa son una excelente manera de fomentar el compañerismo, especialmente durante reuniones de células o grupos pequeños. A mí entender, hay dos cosas que unen la gente más que nada: Los juegos y las comidas. Los mejores amigos, esos que han permanecido juntos desde la niñez hasta hacerse ancianos, comenzaron jugando.

Es común entre las nuevas generaciones de creyentes tratar de espiritualizar todas las partes de la vida de la iglesia, pero es la voluntad de Dios que funcionemos como familia, y para lograrlo, necesitamos algo más que ir al templo. Nuestra espiritualidad nos hace mantener relaciones frías y formales convirtiendo la vida de la iglesia en un asunto de “nos vemos el domingo”. Lo más importante que puede hacer la comunidad de creyentes cuando se reúne es estudiar la Palabra, pero estudiar por estudiar tiene poco sentido, es necesario ponerla en practica, ahí es donde entran los juegos. Podemos adorar a Dios también con nuestra koinonía, no hay emoción más grande para un padre que ver sus hijos jugando juntos y disfrutarlo.

Encontré un artículo sobre juego Monopolio donde se explica que hay evidencias de que mucho antes de que es juego fuera patentado por Charles B. Darrow en 1904 para luego venderlo a la Parker Brothers, mucha gente venía jugándolo. Sorprendentemente entre los primeros jugadores estuvo la comunidad de los hermanos quakeros. Con razón su compañerismo es tan reconocido, pues como iglesia no solo oraban cantaban y leían la Biblia juntos, también sabían funcionar como familia.

El próximo viernes tenemos Red, y pienso aparecerme en la casa donde nos reuniremos con mi Biblia debajo de un brazo y un parché debajo del otro. Regularmente comemos después de la reunión, pero debemos ir aprendiendo a hacer otras cosas, jugar sería un buen comienzo.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com

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