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Cuatro ideas para mover la iglesia a través del cambio

Rafael Pérez 9 June 2005 : 11:00 pm 660 Lecturas

CambioSiguiendo el tema que inicié ayer sobre la Visión de futuro sensible al pasado, les dejo cuatro ideas para mover la iglesia a través del cambio. Son puntos a tomar en cuenta por líderes o pastores interesados en implementar estrategias transformadoras cuidando al mismo tiempo la unidad de la iglesia.

La lista puede ser ampliada en el futuro, si algún hermano tiene otra sugerencia útil podemos agregarla (deje un comentario). Estas son las primeras:

  1. Comunique al principio, en medio y al final.
    La falta de comunicación es el peligro más grande en los procesos de transición. Estamos tratando con ovejas que deben ser dirigidas, necesitan ver la vara y escuchar el callado en cada momento.

    Los interrogantes estarán a la orden del día, a menos que la información fluya, mantener el rebaño unido será difícil. Podemos comenzar explicando preguntas básicas como ¿Por qué nos movemos? ¿Cuáles serán los beneficios reales de este cambio? ¿Cuáles son nuestras motivaciones? ¿Cuál será el sacrificio? No supongamos nada, creer que la gente entiende por el siempre hecho de decirlo no es sabio.

  2. Ponga claros los puntos no negociables.
    Podemos mover muchas piezas para desarrollar una visión, pero siempre habrán partes no negociables que tendremos que mantener intactas. Ningún cambio es justificable si para lograrlo tenemos que sacrificar la verdad. Aunque cualquier líder con temor de Dios y bien intencionado asume está afirmación como cierta, es importante recordarla al pueblo constantemente para evitar confusiones.

    La gente tiende a ser fatalista cuando se habla de cambios, solo con mover el pulpito de sitio algunos creerán que dejaremos de predicar la verdad. Aunque para lograr un cambio es necesario dejar algunas cosas, es saludable anunciar lo que nunca será abandonado.

  3. Dedique tiempo a los miembros más reacios.
    Los lideres del mundo empresarial saben manejar la reacción negativa que producen los cambios, existen técnicas para hacerlo. Eliminar al oponente o llevar el asunto a votación por mayoría absoluta es suficiente para seguir hacia delante, a fin de cuentas, el que no se mueve a la velocidad de la mayoría es mal visto en el negocio. Su máxima es simple, o te mueves o te devora el cambio.

    En la iglesia no puede ser así. Contar con la mayoría no es justificación suficiente para imponernos a los demás, lograr el crecimiento no es justo si se hace a costa de sacrificar diez ovejas, o cinto, o una. Pos su posición de influencia, es muy fácil para un líder sacar del camino a los opositores, pero hay que tener más el corazón de pastor y menos el de un empresario para amarles no importando su velocidad de movimiento, dedicarles tiempo y cargarlos de ser necesario.

  4. Muestre claramente el sitio hacia donde se dirige.
    Un líder tiene en si mismo dos cosas, una visión de hacia donde va y una estrategia para llegar allí. La visión es como una imagen del lugar deseado hacia donde nos movemos, la estrategia es el vehículo para lograrlo. El problema está, en que ambas cosas residen en el corazón del líder. Nadie quiere ser transportado sin saber a donde va, mucho menos cuando el movimiento incluye costumbres, convicciones y supuestos aceptados. Un líder que quiere moverse a través del cambio debe poder externar su visión explicándola al pueblo de forma convincente.

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Rafael PérezRafael Pérez (Pastor)
Conoció al Señor en el Templo Evangélico de la 19 de Marzo (1989) —Azua—, sirvió durante diez años en la Iglesia de Lucerna (Asambleas de Dios) y como maestro en varias congregaciones de Santo Domingo. También ha trabajado para el Departamento de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas (SBU). En Abril del 2008 comenzó junto a su familia y un grupo de amigos la Comunidad Cristiana PezMundial. Rafael es Administrador de Empresas y vive en Santo Domingo (República Dominicana) junto a su esposa Carolina.

Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com

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