Escuché la conferencia del G12 dada por el pastor Cesar Castellanos. La estrategia de su ministerio es muy interesante, pero me parece que hace un sobreesfuerzo para darle justificación bíblica a algunos puntos que entiendo, primero no necesitan ser justificados de esa manera y segundo, creo incorrecto utilizar las escrituras de ese modo.
Cuando digo que no necesitan justificación me refiero a lo siguiente: Las iglesias siempre han desarrollado estrategias para cumplir la gran comisión, la estrategia en si misma no necesita tener un ejemplo Bíblico, sino el fin que esta persigue. El hermano Castellanos hace una interpretación alegórica de algunas profecías de Ezequiel (Específicamente el río de Dios) para reforzar partes de su estrategia, y aunque como todo mensaje servido en vasos humanos es pasible de error, parece que muchas de las críticas al G12 vienen por ese tipo de cosas. Seamos cuidadosos.
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.