Estrategias para el crecimiento de la iglesia

Rafael Pérez No Disponible 13.448 Lecturas

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Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Leyes sobre la esclavitud en el antiguo Israel

Es una ironía. Los cristianos somos acusados por los incrédulos de basar nuestra fe en un libro que justifica la esclavitud, pero nuestros acusadores no han considerado que el ideal de libertad que ellos hoy defienden fue el cristianismo que se los enseñó.

Nuestra actitud ante el hermano caído

Nuestra actitud ante el hermano caído

Podría ser que la motivación de quienes siguen hoy el camino de los edomitas (alegrándose, jactándose y aumentando la aflicción del hermano caído) sea un fuerte celo por la obra de Dios mal canalizado, pero en muchos casos la motivación podría ser todavía más baja: soberbia, arrogancia y la falta de misericordia; envidia, celos y viejas rencillas sin superar.

La gracia común

La gracia común

Los cristianos podemos aceptar con facilidad que Dios ha mostrado su amor para con nosotros de una manera especial, «en que siendo aún pecadores Cristo murió por nosotros», pero regularmente obviamos que la gracia común de Dios está disponible para todas sus criaturas.

Precauciones al sistematizar las Sagradas Escrituras

Precauciones al sistematizar las Sagradas Escrituras

Las Sagradas Escrituras se perciben como un armonioso sistema, con un centro al que todo apunta (Cristo), un hilo conductor que mantiene todas las partes bien cohesionadas (la historia de la redención) y un propósito que hace que todo tenga sentido (la gloria de Dios).

La Biblia, manual del usuario

La Biblia, manual del usuario

La mayoría de los nuevos usuarios pretende comenzar por el primer libro (Génesis), pues suponen (con algo de razón) que como todo libro, se necesita comenzar por la primera página e ir leyendo página tras página ordenadamente hasta llegar al final. Recuerda que lo que tienes no es un libro, ¡es una biblioteca de 66!

¿Por qué el Señor no salva a mi familiar?

¿Por qué el Señor no salva a mi familiar?

Recientemente en dos ocasiones y decenas de veces en los últimos años he tenido que responder la pregunta. Escribo ahora esto no tanto con la intención de darle respuesta, sino con la intención de dar aliento. Lo que pretendo con este corto artículo es ayudar a mis hermanos a glorificar al Señor en sus relaciones con familiares que aún no han creído.