En Terra Noticias publican las cifras del tercer Pontificado más largo de la historia. Hago un resumen:
- 104 viajes realizados por el mundo.
- 1.200.000 kilómetros recorridos, tres veces la distancia entre la Tierra y la Luna y 29 veces la vuelta al mundo.
- 129 naciones visitadas.
- 697 ciudades visitadas.
- 582 días de duración de esos viajes.
- 2.415 discursos pronunciados en los viajes internacionales.
- 144 viajes realizados por Italia.
- 740 visitas a la diócesis de Roma.
- 301 parroquias de Roma visitadas.
- 703 jefes de estado con los que se ha entrevistado.
- 228 primeros ministros recibidos en audiencia.
- 16.800.000 fieles de todo el mundo que han asistido a las audiencias públicas de los miércoles.
- 1.070 audiencias públicas celebradas en el Vaticano.
- 137 días transcurridos en hospitales.
- 6 veces hospitalizado.
- 14 encíclicas publicadas.
- 14 exhortaciones apostólicas.
- 42 cartas apostólicas.
- 11 constituciones apostólicas.
- 28 Motu propios (documentos sobre cuestiones del gobierno de la Iglesia).
- 4 libros escritos durante el Pontificado.
- 139 ceremonias de beatificación.
- 1.338 beatos proclamados.
- 50 ceremonias de canonización.
- 482 santos elevados a la gloria de los altares.
- 9 consistorios convocados para el nombramiento de 232 cardenales.
- 321 obispos ordenados.
- 2.125 sacerdotes ordenados.
- 6 reuniones plenarias del colegio cardenalicio celebradas.
- 6 sínodos de obispos ordinarios celebrados.
- 1 sínodo de obispos extraordinario celebrado.
- 7 asambleas especiales de obispos celebradas.
- 1 sínodo de obispos particular celebrado.
- 1.378 bautismos administrados.
- 1.595 confirmaciones.
- 77 matrimonios oficiados.
- 274 unciones de enfermos.
- 300 confesiones.
Que cada quien decida sin son buenos o malos números…
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Rafael Pérez (Pastor)Contacto: Twitter (@rperez) / Oficina (809) 238-5414 / rafael@pezmundial.com
En cuanto a la lectura, los cristianos regularmente estamos en dos lados: el lado de aquellos que no leen nada y el lado de aquellos que solamente leen un reducido número de autores, especialmente los «autores populares».
Distraernos en cosas secundarias aunque no necesariamente sean pecaminosas es la tentación más común: el abuso del trabajo —incluido el trabajo ministerial— o el abuso del reposo son distracciones populares que por no tener la connotación negativa de la borrachera, el adulterio o la idolatría se pasan por alto.
Fruto no es cualquier cosa «buena» que se manifiesta en la vida de alguien, sino, solamente aquello que se manifiesta como consecuencia de la vida de Cristo y que sin Cristo sería imposible que se manifestara.
En la conversación que tuvo nuestro Señor con la mujer samaritana se describe el punto más importante de la correcta adoración, sin importar cuál sea la expresión de la misma (canto, oraciones, obediencia, ofrendas). Todo comienza con una correcta idea de Dios.
Un cristiano no es un hombre crédulo, nunca cree con ligereza y pocas veces lo hace fácilmente. Más bien es un hombre que luego de luchar (intelectualmente) en algunos casos por largo tiempo ha llegado a persuadirse de que Cristo es real, que es el hijo de Dios y es su salvador.
Los Salmos son expresiones emocionales que emanan de las convicciones de hombres muy profundos y a la vez sensibles como el rey David. Hombres que podían llorar ante la desesperación y al mismo tiempo encontrar consuelo en las firmes promesas de Dios.